Durante el último año, los depósitos de argentinos en Uruguay aceleraron su crecimiento respecto a 2011. Sin embargo, el aumento de otros orígenes que hasta el momento eran menos relevantes para la banca local llevaron a que los argentinos perdieran algo de peso en la bóveda de las instituciones uruguayas.

Según los datos procesados por la Unidad de Análisis Económico de El Observador, a partir de los estados contables auditados de las diferentes instituciones que operan en la plaza local, los depósitos de argentinos dentro del país aumentaron en US$ 292,2 millones durante el último año, casi cuatro veces más que el crecimiento registrado en 2011 (US$ 79 millones).

Ese aumento se dio a pesar de los estrictos controles cambiarios en el vecino país y la penalización que implica pagar un tipo de cambio fuera de frontera muy por encima de su cotización oficial. Mientras que el año cerró en Argentina con un dólar oficial a 4,88 pesos argentinos, para acceder a un billete verde en Uruguay los ahorristas del vecino país debían pagar 6,39 pesos argentinos.

En términos porcentuales el crecimiento de las colocaciones de argentinos durante el último año fue de 12,7%, mientras que en 2010 el avance, más moderado, fue de 3,6%. De esa manera, los depósitos de ahorristas del vecino país alcanzaron los US$ 2.595,6 millones, lo que representa 71% de las colocaciones de extranjeros en los bancos uruguayos y 10,7% del total de los depósitos.

La participación de los argentinos en el mercado bancario uruguayo se fue reduciendo en los últimos años. En 2011 representaban 72,4% de los depósitos de no residentes y 10,6% del total, mientras que en 2010 ese porcentaje era de 12%.

Esa caída no respondió a una salida de dólares de argentinos de la plaza local, sino a un crecimineto mayor tanto de los depósitos de uruguayos como de no residentes de otras nacionalidades.

Los brasileños y sus colocaciones ocupan el segundo puesto entre los no residentes del sistema financiero uruguayo, aunque tienen una participación de apenas 5,2% entre las colocaciones extranjeras. Su participación también se redujo en los últimos años, desde el 6,5% registrado en 2010. Durante el último año, los depósitos de brasileños crecieron 8,1%, recuperándose de la caída de 11,3% registrada en 2011.

Respecto a los demás orígenes de depósitos, la información de los estados contables no permite sacar conclusiones definitivas. Los bancos solo informan los orígenes más representativos de sus depósitos y el resto de las colocaciones aparece en la categoría “otros”. De hecho, en 2012, de 14,6% de los depósitos no residentes tienen un origen indeterminado. Solo se puede descartar que sean de Argentina o Brasil dado que todos los bancos locales ofrecen información sobre sus clientes de esas procedencias.

Si se excluyen los depósitos de origen sin deterinar, se destacan por su crecimiento las colocaciones de Panamá, que pasaron de representar 1,9% a 3,6% de los depósitos de no residentes. Eso pudo deberse a colocaciones de argentinos que a través de sociedades anónimas panameñas, buscan eludir los controles y el monitoreo del fisco argentino, una práctica muy utilizada en el mercado inmobiliario para la compra de grandes propiedades.