Los depósitos del sistema financiero al mes de julio de este año alcanzaron US$8.701 millones, principalmente por el crecimiento en más de 12,3% de las cajas de ahorro. Este nivel de captaciones es casi similar a las Reservas Internacionales Netas (RIN).

Así lo revelan los datos de la Autoridad de Supervisión del Sistema Financiero (ASFI) que reflejan un crecimiento de 13% en el nivel de ahorro de la población respecto a julio del 2009, cuando las cifras llegaban a US$7.711 millones.

Las RIN comparativamente sumaron US$8.787 millones hasta el 20 de agosto de este año. Sumadas estas cifras con el dinero que tiene el público en los bancos, mutuales, fondos financieros privados y cooperativas, el país cuenta con un histórico nivel de recursos que asciende a $us 17.488 millones.

Este monto casi se equipara a los US$19.000 millones de Producto Interno Bruto (PIB) que el ministro de Economía y Finanzas, Luis Arce Catacora, anticipó para este año, en una entrevista con una agencia internacional de noticias en diciembre del año pasado.

El PIB es la suma de todos los bienes y servicios que produce anualmente un país. Según los datos de la ASFI y presentados por el Ministerio de Economía y Finanzas durante un informe de rendición de cuentas a los movimientos sociales la semana pasada, los depósitos en Cajas de Ahorro suman US$3.229 millones 12,3% más que el 2009.

Siguen en importancia los Depósitos a Plazo Fijo (DPF) que ascienden a US$3.167 millones que se expandieron en 8,2% respecto a las cifras del año pasado. Los depósitos a la vista alcanzan a US$1.931 millones, 21,2 % más que el 2009.

El 2005, las Cajas de Ahorro representaban sólo el 27% del total de depósitos del sistema financiero y hoy el 37%, los DPF concentraban el 48% de la preferencia de la gente para guardar su dinero en los bancos, hoy sólo el 36%.

Confianza. Según el Ministerio de Economía y Finanzas, la expansión de las Cajas de Ahorro responde a la mejora de ingresos y confianza de la población de ingreso medio en el sistema durante los últimos años.

De hecho, más del 80% del volumen de depósitos se concentra en captaciones por debajo de los US$500, de acuerdo con ese despacho. También contribuyó la estabilidad macroeconómica del país y los mayores ingresos de remesas.

Bolivianización. Los datos de las ASFI revelan también la mayor preferencia que tiene el público por ahorrar ahora en moneda nacional a diferencia de los que ocurría hace cinco años.

A julio de este año, del total de depósitos, el 48% se encuentra en bolivianos y el resto en moneda extranjera. Para comparar, el 2005, el 82% de los ahorros del sistema se encontraba dolarizado.

Según el Ministerio de Economía y Finanzas, tras el período hiperinflacionario de mediados de los 80, el dólar había adquirido una notable trascendencia en el sistema financiero, desempeñando la función de reserva de valor ante la pérdida del poder adquisitivo de la moneda nacional.

Sin embargo, la remonetización, agrega, es resultado de una revalorización del boliviano, de la mayor confianza de la gente y de un conjunto de medidas impulsadas por el Ejecutivo y el BCB.

Es el caso de la modificación y ampliación de la vigencia del Impuesto a las Transacciones Financieras (ITF), incremento del nivel de Reservas Internacionales Netas (RIN), reorientación a moneda local de las líneas de crédito del Tesoro General de la Nación (TGN) al Banco de Desarrollo Productivo (BDP), emisión de valores públicos en bolivianos y además de reformas a la política monetaria y cambiaria y modificaciones al encaje legal.

De acuerdo al Gobierno, la bolivianización de la economía favorece la estabilidad macroeconómica, brinda un mayor margen de manejo de política económica y minimiza la exposición del país a choques externos y garantiza un sistema financiero sólido que transa en moneda local.

Cartera de créditos en crecimiento. La cartera de créditos del sistema financiero al mes de julio ascendió a US$5.918 millones, según datos de la Autoridad de Supervisión del Sistema Financiero (ASFI). De este monto, el 50% fue canalizado en moneda nacional. El 2005, sólo un 8% de la cartera estaba en bolivianos. La mora del sistema se encuentra por debajo del 3%.