Sao Paulo. Los profundos desafíos estructurales que contribuyen al crecimiento débil, amplio déficit fiscal y aumento de la deuda del gobierno van a restringir gravemente la flexibilidad del nuevo presidente Jair Bolsonaro en relación a la economía, apuntó la agencia calificadora Fitch Ratings este lunes.

"El fuerte desempeño electoral de Bolsonaro y su partido puede impulsar el capital político del nuevo gobierno y permitir la construcción de una mayoría legislativa actuante si los partidos centristas lo apoyan. La efectividad con que la nueva administración conseguirá usar el período de luna de miel para priorizar y aprobar su agenda económica, continua incierta", dijo a Fitch en un informe.

La agencia también destacó la importancia de la cohesión del equipo económico en ese proceso, incluyendo indicaciones para el Ministerio de Hacienda y cualquier cambio en el Banco Central, y recordó que los detalles exactos de cómo Bolsonaro planea alcanzar los objetivos propuestos en relación al área económica "son limitados".

"Una agenda de reformas generalizadas enfrenta desafíos de ejecución incluso después de la conclusión del ciclo electoral. El Congreso permanece fragmentado a pesar del aumento en el apoyo al partido de Bolsonaro, y reformas estructurales al sistema previsional y la política fiscal son impopulares y se han mostrado desafiantes políticamente en el pasado", afirmó.

Después de ser declarado victorioso, Bolsonaro prometió hacer un gobierno democrático y unificar el país, además de defender el compromiso con la responsabilidad fiscal. El discurso fue resonado por el economista Paulo Guedes, que comandará el Ministerio de Hacienda en el nuevo gobierno, afirmando que buscará restablecer el déficit fiscal y colocará la reforma de la Previción como prioridad.