Santiago. El gobierno chileno dijo este viernes que la actual baja del precio del cobre, el principal producto de exportación del país, no alterará la implementación del programa de gobierno de la presidenta Michelle Bachelet.

"La baja del precio del cobre no tendría necesariamente un impacto en el planteamiento de los gastos presupuestarios en el largo plazo, porque lo que se hace es una proyección del precio del cobre, independiente de las bajas y alzas que tenga", dijo el ministro secretario general de gobierno, Alvaro Elizalde.

Sin embargo, agregó que "eso no obsta, que la situación con la cual se recibe no es buena y la herencia económica del gobierno (saliente) de Sebastián Piñera no es buena".

El precio del cobre llegó a su mínimo de US$2,94 la libra en la Bolsa de Metales de Londres, el más bajo desde julio de 2010 cuando se cotizó a US$2,92 la libra.

A este panorama se suma un periodo de desaceleración económica cuyo síntoma más acentuado fue el crecimiento del 1,4% en enero.

Bachelet ha propuesto una reforma a la educación que implicará una inyección de recursos cercana a los US$8.000 millones adicionales anualmente. Los recursos adicionales se obtendrán de un alza de impuestos a las utilidades de las grandes empresas del 20 al 25%.

Bachelet que asumió el martes pasado por un periodo de cuatro años ha propuesto un conjunto de reformas sociales que suponen una expansión del gasto público.

"Efectivamente la economía que recibió este gobierno no tiene buenas señales. Michelle Bachelet entregó su gobierno (primer periodo de Bachelet 2006-2010) con una economía en franca recuperación, la tendencia era clara al alza y producto de la política contracíclica que desarrolló el gobierno de Bachelet el 2009 para enfrentar la crisis, ya en 2010 se había recuperado nuestra economía", agregó Elizalde.

Según el vocero "nuestro gobierno recibe la actual situación económica con una tendencia a la baja, con una clara desaceleración. Las cifras son más bajas que las que el propio gobierno de Sebastián Piñera había señalado y eso genera algún tipo de complicación para el futuro".

Lo importante, indicó es que "el equipo económico del gobierno está trabajando para impulsar medidas" con el objeto de que "efectivamente se recuperen los niveles de crecimiento de nuestra economía a la brevedad posible".

Bachelet ha propuesto una reforma a la educación que implicará una inyección de recursos cercana a los US$8.000 millones adicionales anualmente. Los recursos adicionales se obtendrán de un alza de impuestos a las utilidades de las grandes empresas del 20 al 25%.

"El programa se va a cumplir y cuando hablamos de una reforma tributaria para financiar necesidades sociales como la educación, salud y otras tantas que son muy importantes, eso se va a llevar adelante, porque no existe otra forma de garantizar derechos financiados por el Estado, si no es aumentando los recursos públicos. Los gastos permanentes deben ser financiados con ingresos permanentes", indicó.