El desempleo en Chile se situó en el 6,2% en el trimestre móvil noviembre 2014-enero 2015, 2 décimas más que en el trimestre anterior (octubre-diciembre 2014) y con un aumento interanual de 0,1 puntos porcentuales, informaron fuentes oficiales.

La cifra, informada por el estatal Instituto Nacional de Estadísticas (INE), se alineó con los pronósticos del mercado y los analistas.

En la comparación trimestral, el aumento del desempleo se explica por una disminución de los ocupados (0,1%) y un incremento de los desocupados (2%), con lo cual la fuerza de trabajo mostró una variación nula, dijo el INE.

En términos interanuales, la fuerza de trabajo se expandió un 1,1%, su menor crecimiento desde el trimestre julio-septiembre de 2013 y marginalmente superior a la variación de los ocupados, lo que redundó en la variación del 0,1% en la tasa de desempleo, indicó el informe.

Como resultado, la tasa de ocupación se situó en el 56,3%, con una merma de 0,1 puntos porcentuales respecto del trimestre anterior, mientras la tasa de participación se mantuvo en el 60%, igual que en el periodo anterior.

En ese contexto, la fuerza de trabajo totalizó en el período 8.527.490 personas, de las que 8.003.050 tienen empleo y 524.440 no lo tienen.

Por sexos, el desempleo afectó al 5,6% de los hombres, sin variación respecto del trimestre anterior, y al 7% de las mujeres, 4 décimas más que en octubre-diciembre de 2014.

En la Región Metropolitana de Santiago, que concentra cerca del 40% de la fuerza laboral de Chile, el desempleo se situó en el 5,9%, igual que en el trimestre anterior y 0,1 puntos porcentuales menos que en igual período del año pasado.

Las regiones con las mayores tasas de desempleo son las de Coquimbo (norte), con un 8,1%; Biobío (sur), con un 7,8%, y Valparaíso (centro), con un 7,5%.

En tanto, las de menores tasas son Magallanes (2,8%), Aysén (3,3%) y Los Lagos (3,8%), todas en el sur del país.

Por sectores, los mayores aumentos interanuales del empleo correspondieron a suministro de electricidad, gas y agua (23,3 %), servicios sociales y de salud (11,5%) y otras actividades de servicios comunitarios, sociales y personales (9,9%).

Las mayores caídas, en tanto, correspondieron a organizaciones y órganos extraterritoriales (-59%), hogares privados con servicio doméstico (-5,7%) y construcción (-5,7%).