El Observador de Uruguay. La situación del mercado laboral se agravó en febrero. Lejos de que el crecimiento de la actividad tenga su correlato en la creación de puestos de trabajo, la economía uruguaya sigue expulsando trabajadores y aumentando el número de adultos que buscan sin éxito un puesto laboral.

Los datos divulgados este martes por el Instituto Nacional de Estadística (INE) muestran que la tasa de desempleo escaló en febrero a 9,3% de la población económicamente activa. Se trata de su mayor registro puntual para un segundo mes del año desde el año 2007. En febrero del año pasado el indicador se ubicaba en 8,2%.

De esa manera, el mercado de trabajo empieza a reflejar por el lado del desempleo el deterioro que ya venía mostrando la tasa de ocupación, que en los últimos 12 meses relevados pasó de 58,2% de la población en edad de trabajar, a 57,3% en febrero de este año.

La tasa de ocupación representa el porcentaje de la población mayor de 14 años que tiene efectivamente un puesto de trabajo. En tanto, la tasa de desempleo muestra el porcentaje de la población que busca sin éxito o un empleo entre el total de la mano de obra disponible –los tienen o buscan activamente un empleo–.

El mercado de trabajo empieza a reflejar el deterioro que ya venía mostrando la tasa de ocupación, que en los últimos 12 meses pasó de 58,2% de la población en edad de trabajar, a 57,3% en febrero de este año.

Hasta fines del año pasado, la contracción en el número de empleos no tenía su correlato en un mayor número de uruguayos que buscaban puestos de trabajo. Es posible que eso se debiera a que una parte importante de los empleos que se perdían no eran de jefes de hogar o en o correspondían a vacantes que no se renovaban.

Contrario a esa tendencia, la última medición muestra un incremento del número de uruguayos activos respecto al año pasado. La tasa de actividad –empleados y desempleados en relación al total de población en edad de trabajar– pasó de 63,4% a 63,7%, cuando hasta el mes pasado venía en caída.

De todas maneras, no se puede hablar de un cambio de tendencia debido a la volatilidad de los números del mercado laboral. Esto se debe a que la Encuesta Continua de Hogares, cuando se analiza de forma mensual, tiene un amplio margen de error.

Sin embargo, los datos permiten analizar comportamientos de mediano plazo con mayor certeza. Esos datos muestran que en los últimos meses se ha agravado la situación del mercado laboral.

Si se considera el promedio de los últimos tres meses relevados –de diciembre a febrero–, la tasa de ocupación de la economía uruguaya se ubicó en 57,6%, lo que implicó un deterioro respecto a la medición de 58% de igual período 12 meses atrás. En ese mismo rango de fechas, la tasa de desempleo pasó de 8% a 8,2%.

Una manera de medir la evolución del mercado de trabajo con una tendencia más de largo plazo que permite subsanar mejor aún la incertidumbre asociada a la encuesta, surge de tomar promedios móviles de 12 meses.

Esta medición muestra una trayectoria similar a la observada al analizar trimestres. Sin embargo, agrega una nota de preocupación. Luego de cuatro meses consecutivos de estabilidad en el registro de ocupación, mostró una nueva caída, pasando de 57,9% en los 12 meses finalizados en enero a 57,8% en el año móvil a febrero.

Si bien es una caída leve, resulta significativa dada la naturaleza de este indicador menos sensible a las variaciones de corto plazo. En esta medición, la pérdida de puestos de trabajo acumulada por la economía uruguaya desde el pico observado en 2014, fue de 37.600 empleos.