El desempleo en los jóvenes triplica en el mundo al de los adultos, alertó la Organización de la Naciones Unidas (ONU) en un informe en el que rescató el reclamo de la juventud de tener mayor participación en la vida política y económica de sus países, en busca de mejoras sociales.

La ONU presentó en Nueva York el último Informe sobre la Juventud Mundial, en el que precisó que el índice de desempleo juvenil alcanzó su récord anual en 2009, con aproximadamente 75,8 millones de jóvenes desempleados en el mundo.

En tanto, añadió que las mediciones que maneja la organización precisan que en 2010, el índice mundial de desempleo juvenil se ubicó en el 12,6%, a diferencia del adulto que registró el 4,8%.

Ban Ki-moon, secretario General de la ONU, sostuvo que "hoy en día tenemos la mayor generación de jóvenes de todos los tiempos y ellos reclaman por sus derechos y por tener un mayor nivel de opinión en la vida económica y política".

Ban Ki-moon consideró que "el sistema de la ONU debe unirse como nunca antes con el fin de fomentar un nuevo contrato social de crecimiento económico con múltiples oportunidades de empleo" y añadió la importancia de iniciar ese camino "con los jóvenes".

Por eso, la ONU por primera vez recabó las opiniones de jóvenes de todo el mundo a través de una exhaustiva consulta por internet, que dio como resultado el informe titulado "El empleo juvenil: Perspectivas de los jóvenes al buscar un empleo digno en tiempos cambiantes".

Parth, un joven de la India de 24 años, sostuvo que para conseguir empleo muchos deben aceptar "un salario demasiado bajo y algunos empleadores utilizan eso como una oportunidad, para explotar a los jóvenes".

Hoy en día, las Naciones Unidas estiman que cerca de 152 millones de jóvenes trabajadores viven en hogares por debajo de la línea de pobreza es decir, con ingresos de US$1,25 diarios y conforman el 24% del total de trabajadores pobres.

Como consecuencia de esa situación, existen indicios de que los jóvenes retrasan la edad para casarse y tener hijos, ajustan el tamaño de su familia y asumen mayores responsabilidades de crianza.

Muchos jóvenes, incluso, vuelven a vivir con sus familias o comparten el hogar para recortar gastos.

Loubna, una joven de 23 años de Marruecos, coincidió en que "los altos índices de desempleo disuaden a las personas de casarse, ya que no tienen los medios necesarios para mantener a una familia".

En 2010, el índice de desempleo juvenil fue del 25,5% en Medio Oriente y del 23,8% en África del Norte, pero lo más llamativo es que la mayoría son mujeres.

Lody, una joven de 25 años de Camboya, reconoció que ellas "se ven afectadas por partida doble, ya que no sólo enfrentan la falta de oportunidades sino también las malas condiciones laborales".

"Especialmente en los segmentos de empleo informal, caracterizados por salarios bajos, la poca seguridad del empleo y la falta total de representación", puntualizó.

Los países en vías de desarrollo, según la ONU, albergan el 87% de la juventud mundial y esos jóvenes, por lo general, experimentan el subempleo y trabajan dentro de la economía informal en condiciones poco favorables.

Sandra, una joven de Eslovenia, opinó en el informe, que "los gobiernos no hacen mucho para implementar las ideas y es como si no estuvieran interesados en mejorar la situación".

Por último, la ONU alertó que también en los países en vías de desarrollo, el desempleo tiende a ser alto entre los jóvenes con mayor educación, lo que da como resultado el problema del desempleo de los educados.