La Paz. Bolivia es un país "atractivo" y con buen perfil para el ingreso de capital extranjero, gracias a la seguridad jurídica y estabilidad económica, política y social, señaló el viceministro de Pensiones y Servicios Financieros, Mario Guillén Suárez.

"Gracias a la fortaleza económica, a la estabilidad política y a la estabilidad social, Bolivia es hoy atractiva para el capital extranjero, capital que también es importante para impulsar y acelerar el crecimiento económico boliviano", sostuvo.

El funcionario recordó en un encuentro reciente con periodistas en la ciudad de La Paz, que "el gobierno nacional ha hecho planes de desarrollo y de crecimiento".

Sostuvo que se tiene el objetivo de superar los 50.000 millones de dólares de Producto Interno Bruto (PIB) al 2020, para lo cual "necesitamos recursos e inversionistas extranjeros en empresas estratégicas que tiene el país".

Bolivia abandonó el viejo modelo neoliberal de mercado a partir de 2006, para implementar el Modelo Económico Social Comunitario Productivo, donde el Estado participa activamente y define, planifica y dirige la economía en el país sudamericano.

Guillén sostuvo que para conocer la importancia de la inversión extranjera en un país, es preciso compararlo respecto al Producto Interno Bruto (PIB), es decir, el tamaño de cada economía.

En 2013, Bolivia fue el segundo país en la región con mayor Inversión Extranjera Directa (IED) respecto del PIB nacional (5,7 por ciento), al superar a Brasil que llegó a 2,8 por ciento ese año.

El viceministro reconoció, no obstante, que los ingresos por concepto de IED han disminuido desde 2015, fenómeno que no sólo se observa en Bolivia.

Los principales receptores de IED en la región han sido históricamente países como Brasil, con más del 50 por ciento en los últimos 20 años en promedio, según el Ministerio de Economía.

Le siguen Chile con 15 por ciento, Argentina (12), Colombia (10) y Perú (6 por ciento), mientras que el resto corresponde en conjunto a Bolivia, Paraguay, Ecuador, Uruguay y Venezuela.

Guillén Suárez afirmó que países como Francia, Rusia, Argentina, Reino Unido, Suecia, China y el propio Brasil han anunciado nuevas inversiones en Bolivia en áreas de hidrocarburos, minería y telecomunicaciones, entre otras.

Estos anuncios sobre futuras inversiones externas confirman para el gobierno que la economía nacional se constituye en atractiva para el ingreso de capital extranjero en un entorno de crisis internacional.

La Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) explicó en su reciente reporte Inversión Extranjera Directa en América Latina y el Caribe 2016, que el descenso de la IED se concentra principalmente en los países sudamericanos.

Esta reducción es explicada por el deterioro de los precios de las materias primas y la desaceleración de economías desarrolladas, lo que afectó principalmente los ingresos en sectores de recursos naturales.

De acuerdo con el Ministerio de Economía, las mayores caídas de IED en 2015 se registraron en Brasil con 21.820 millones de dólares y Colombia con 4.217 millones.

Ambas naciones están entre las principales receptoras de capital extranjero en la región y se ubican también dentro de las economías más grandes a nivel regional.