La deuda de los bancos españoles con el Banco Central Europeo (BCE) creció hasta los 227.600 millones de euros en marzo, lo que representa 49,3% más respecto de los 152.432 millones contabilizados en febrero, y constituye un nuevo récord histórico, según el Banco de España.

Ese es el saldo que las entidades residentes en España tienen que devolver al instituto emisor europeo, como consecuencia de la financiación que éste les otorgó previamente y se alcanza tras la segunda subasta de inyección de liquidez a tres años del BCE.

Según publica Europa Press, la financiación concedida en marzo por el Eurosistema a las entidades españolas representó el 63% del total de la Eurozona, que ascendió a 361.695 millones de euros.

Por otra parte, el conjunto de las entidades del Eurosistema depositó 779.771 millones de euros en el BCE, 63% más que en febrero. La desconfianza entre las propias entidades también se reflejó en los depósitos de la banca española en el BCE, que con 88.742 millones se multiplicó por cuatro.

Esta cerrazón del mercado interbancario se puso de manifiesto en que el crédito solicitado por la banca española al organismo que preside Mario Draghi, se multiplicó por cinco respecto del registrado en marzo de 2011 ($42.244 millones).