Londres. Las empresas y gobiernos de Asia y África encabezarán las emisiones de los mercados emergentes esperando aprovechar el apetito por activos de alto rendimiento en el 2013, pero el volumen de las emisiones y los retornos no serán los mismos del año pasado.

Los bonos emergentes tuvieron ventas récord en el 2012 y un rendimiento de casi un 20%.

Los emisores e inversores se beneficiaron el año pasado de un desplome de los retornos en Estados Unidos, que permitió bajar los costos de endeudamiento de las entidades emergentes, que cerraron colocaciones de bonos por US$411,000 millones, según cálculos de JP Morgan.

El total supone un crecimiento de más de un 30% frente a los niveles del 2011.

Los compradores de bonos, en tanto, disfrutaron de suculentos premios sobre la casi nula remuneración que ofreció la deuda estadounidense o la alemana, lo que atrajo un récord de US$94,000 millones de nuevo efectivo al sector emergente, que ofrece rendimientos comparables a los de los mercados bursátiles.

En algunos activos, como los bonos venezolanos en dólares, el retorno llegó incluso al 45%.

"La demanda por renta fija emergente sigue siendo alta, impulsada por la búsqueda de rendimientos, así como un trasfondo económico alentador en muchas regiones y la probabilidad de que la volatilidad de las monedas siga contenida", dijo HSBC.

Sin embargo, el banco británico advierte que "hay poco margen para que se repitan los rendimientos del 2012, dado un punto de partida con diferenciales más ajustados y mucho menores retornos".

El premio pagado por los emisores soberanos emergentes, sobre los bonos del Tesoro de Estados Unidos, bajó 161 puntos básicos en el 2012, según el índice EMBI Global. En papeles de empresa la caída fue de 142 puntos básicos.

Analistas de HSBC esperan rendimientos de un 4 a un 7%o en los bonos en moneda extranjera, mientras que en moneda local se anticipa un 8%. JP Morgan, que administra los índices de deuda emergente más seguidos, espera que los bonos soberanos en dólares ofrezcan retornos de un 5 a un %, que se compara con el 18,5% de 2012.

El mercado también prevé que caiga el volumen de las emisiones, en parte por la resaca tras las favorables condiciones que se vieron en 2012.

JP Morgan espera que las empresas emitan US$281,000 millones en deuda, es decir, menos que el récord de US$329,000 millones del año pasado. Las emisiones soberanas alcanzarían a US$78,000 millones, también algo menos que en 2012.

El ambiente será menos amable con los bonos. Si el crecimiento económico mundial continúa repuntando más dinero podría moverse hacia las acciones, mientras que un alza de los rendimientos de la deuda estadounidense también supondría un reto.

Los retornos de los bonos de Estados Unidos a 10 años subieron a máximos de 8 meses esta semana, por señales de recuperación de la economía y temores a un avance de la inflación.