Los niveles de deuda de España se incrementarán el próximo año, aumentando la presión sobre el Gobierno para solicitar ayuda, ya que el país invertirá fondos en las regiones con problemas de liquidez y en un sistema bancario en crisis, según el presupuesto nacional dado a conocer este sábado.

La deuda española como una proporción del producto interno bruto llegará a 90,5% a finales de 2013, según el documento presentado al Parlamento para su aprobación, casi tres veces más que el registrado antes de que estallara la burbuja inmobiliaria en  2008.

El presupuesto tiene como objetivo ahorrar unos 13.000 millones de euros (US$16.700 millones) el próximo año, gracias en gran parte a la profundización de los impopulares recortes en los salarios en el sector público y en áreas como educación, salud y servicios sociales, los que han vertido combustible a las protestas contra la austeridad.

"Este es un presupuesto austero, pero servirá para ayudarnos a superar esta larga crisis económica y demostrar una vez más que España es un socio de confianza en Europa", dijo a periodistas el ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, tras entregar el presupuesto.

España está en el centro de la crisis de deuda de la zona euro debido a que los nerviosos inversores exigen primas cada vez más altas para mantener la deuda española, en medio de las preocupaciones de que el Gobierno no podrá controlar sus finanzas bajo una profunda recesión.

Manifestaciones. Los llamados independentistas realizados por la rica región de Cataluña, al noreste de España, y el creciente número de manifestaciones en las calles de las principales ciudades han avivado las dudas de que España será capaz de solucionar sus problemas sin ayuda.

Miles de manifestantes se congregaron este sábado en la plaza Neptuno de Madrid, entre el Museo del Prado y el Parlamento, por tercera vez esta semana, para desahogar la ira contra una clase política a la que acusan de saquear el estado de bienestar para rescatar a unos bancos mal gestionados.

"Esto tiene que cambiar. Tenemos que demostrar que no somos una minoría antisistema, sino que representamos el descontento de España (...) Sólo hay que ver la tasa de desempleo", dijo Montse, una maestra de escuela de 44 años, que marchó junto a su marido desempleado y su hija de 11 años.

El desempleo en España es más del doble del promedio de la Unión Europea y la mitad de todos los menores de 26 años en edad de trabajar se encuentra sin empleo.

El jefe de Gobierno, Mariano Rajoy, ha postergado cualquier petición de ayuda, que pondría en marcha un plan del Banco Central Europeo para comprar deuda y reducir los costos de financiación, aunque esta semana aprobó reformas y un plan presupuestario, en lo que muchos consideran como un esfuerzo por anticiparse a las probables condiciones de un rescate.

Se espera que Rajoy, quien dijo estar analizando las condiciones antes de cualquier pedido de ayuda, aguarde hasta después de las elecciones autonómicas en Galicia y el País Vasco antes de tomar cualquier decisión.

Los detalles del presupuesto contemplan recortes de gasto de 3,1% en salud, 14,4% en educación y 6,3% en prestaciones por desempleo, en momentos en que continúa la recesión que comenzó en el primer trimestre.

España también reducirá drásticamente los fondos estatales para el comercio, el turismo y las pequeñas y medianas empresas en 18,8%, y 13,5% en infraestructura.