Buenos Aires. La deuda externa de Argentina alcanzó en junio de 2018 los US$261.483 millones, según un informe divulgado por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC).

La cifra de los compromisos externos adquiridos por el país austral representa el 46,7% de su Producto Interno Bruto (PIB), tomando en cuenta que, según cifras oficiales, este indicador se sitúa en unos US$558.900 millones; por encima de la estimación del Banco Mundial (BM, 2016) y por debajo de las proyecciones del Fondo Monetario Internacional (FMI) del año corriente.

La medición del INDEC arrojó que en junio, la deuda externa argentina subió un 27,6% interanual, lo que equivale a unos US$56.569 millones respecto al mismo período del año anterior.

Desde la llegada al gobierno del presidente, Mauricio Macri, la deuda externa se ha incrementado en más de US$103.000 millones.

No obstante, así como en administraciones anteriores, el mayor componente de la deuda argentina han sido los títulos de deuda emitidos por el gobierno argentino y el Banco Central de la República Argentina (BCRA), según constatan los distintos informes del INDEC.

El ritmo de crecimiento de la deuda externa argentina no ha sido homogéneo. En mediciones trimestrales, el país ha tenido períodos en los que ha emitido poco más de US$1.000 millones, mientras que ante otras circunstancias ha rebasado la cifra de US$20.000 millones.

Sólo en el primer semestre del año 2016, y a poco más de seis meses del inicio de la gestión del presidente Macri, los títulos emitidos conjuntamente por el gobierno y el BCRA representaban el 64,3% de la deuda externa.

El sector privado no financiero abarcaba, por su parte, el 33,9% del total de compromisos que poseía el Estado argentino.

Actualmente, sólo las emisiones del Tesoro argentino componen el 43% de la deuda externa del país, a las que se aúnan los compromisos del BCRA que abarcan el 7,8%.

Los préstamos adquiridos por el Ejecutivo, y que figuran en los informes técnicos de deuda a finales de junio, también forman parte importante del endeudamiento, con un monto de US$47.969 millones, dentro de los cuales se incluye el primer desembolso hecho por el Fondo Monetario Internacional (FMI) de US$15.000 millones.

Otro sector con importante peso dentro de la deuda externa es el de "Sociedades No Financieras, Hogares e Instituciones Sin Fines de Lucro al Servicio de Los Hogares (ISFLSH)", que aportan al total de la deuda al menos el 26,8%, cifra por encima de la del Banco Central.

El ritmo de crecimiento de la deuda externa argentina no ha sido homogéneo. En mediciones trimestrales, el país ha tenido períodos en los que ha emitido poco más de US$1.000 millones, mientras que ante otras circunstancias ha rebasado la cifra de US$20.000 millones.

Ejemplo de ello es que sólo entre abril, mayo y junio de 2016, el gobierno argentino y el BCRA sumaron más de US$24.000 millones a la deuda externa.

 

Como contrapartida en el trimestre siguiente, a finales de septiembre de ese año, el Ejecutivo y la autoridad monetaria sólo aumentaron la deuda en alrededor de US$2.000 millones, según datos del INDEC.

De acuerdo con un estudio del medio local Infobae, con base en los datos del INDEC, desde el cambio de gobierno en diciembre de 2015 la deuda externa pública creció a un ritmo de US$91 millones por día.

"Pero en los pasados 12 meses se intensificó a un promedio diario de poco más de US$109 millones, y en el primer trimestre de 2018 se acentuó a casi US$166 millones", agregó un reporte del economista y director de Economía de Infobae, Daniel Sticco.

Mientras que en el trimestre en el que Argentina contrajo deuda por US$24.000 millones, significó un endeudamiento de US$266,6 millones por día.

A parte de la deuda externa, la deuda pública total en Argentina ya asciende a US$331.481 millones, un 59,3% del PIB, según datos del INDEC.

Las reservas internacionales, por su parte, han registrado subidas importantes hasta situarse en US$48.838 millones, según datos oficiales.

Otras instituciones, como el Observatorio de la Deuda de la Fundación Germán Abdala, sugieren que la deuda pública asciende al 87% del PIB, producto de la devaluación del peso argentino, la moneda local, y del primer desembolso de crédito hecho por el FMI en junio pasado.

La Fundación destaca, a su vez, colocaciones de títulos hechas por el gobierno argentino, que sólo en el segundo trimestre de este año constaron de US$24.219 millones, con énfasis en instrumentos en pesos, que abarcaron el 62% de los títulos emitidos.

 

"En el año (2018), las emisiones de deuda totales ascienden a US$49.122 millones", reflejó el estudio del Observatorio de Deuda.

Otro análisis plasmado en un artículo del diario local "El Cronista" apunta que la deuda pública abarcaría actualmente el 63% del PIB sólo por el alza del tipo de cambio en el país austral, mientras que si se suman las emisiones de los primeros meses de 2018 esta cifra ascendería al 65%.

El estudio menciona un análisis del FMI sobre el riesgo de la deuda argentina, en el que el organismo financiero advierte sobre los efectos del nuevo tipo de cambio en la generación de una mayor "vulnerabilidad", y en el que no descarta que la deuda ascienda al 66 por ciento del PIB.

Según el analista Nadin Argañaráz del Instituto Argentino de Análisis Fiscal (Iaraf), la deuda pública total a finales de 2017 se situó en US$321.000 millones, a la cual se suma el aumento del tipo de cambio y las emisiones, que en su versión solo en enero se estimaron en US$9.000 millones, aumentando ese ratio al 63% del PIB.

Gran parte de los análisis, a los que se suman los de las consultoras EcoGo y Econométrica, toman en cuenta el porcentaje de la deuda con base en el tipo de cambio de junio de 2018, que cerró en 29 pesos por divisa en contraste con los 39 pesos que cotiza el dólar en la actualidad.

Tampoco se toman en cuenta los nuevos desembolsos convenidos con el FMI, ni la ampliación de la línea de crédito con ese organismo financiero por el orden de los US$7.100 millones, para totalizar US$57.100 millones.