La deuda externa pública boliviana alcanzó US$6.647 millones al primer semestre de 2016, lo que representó el 18% del Producto Interno Bruto (PIB), informó el Ministerio de Economía y Finanzas Públicas de Bolivia.

La entidad indicó en un informe difundido a la prensa, que este porcentaje sobre el PIB está "muy por debajo" del límite definido por la Comunidad Andina de Naciones (CAN) de 50%.

El ministro de Economía de Bolivia, Luis Arce, afirmó a la prensa en la ciudad de La Paz, que en los últimos 10 años la deuda pública externa ha seguido una trayectoria sostenible.

La deuda se encuentra en un nivel adecuado de "sostenibilidad", luego de que llegaba al 52% del PIB en 2005, antes del gobierno del presidente boliviano, Evo Morales.

Esta "sostenibilidad" se debe a la implementación del Modelo Económico Social Comunitario Productivo implementado por el gobierno, que orientó el nuevo financiamiento externo hacia proyectos de inversión e infraestructura productiva.

El funcionario afirmó que lo anterior es "con el fin obtener un retorno económico y social positivo, y estimular el crecimiento económico".

De acuerdo al Ministerio de Economía y Finanzas Públicas, los nuevos desembolsos recibidos al primer semestre de 2016 fueron destinados a diferentes proyectos.

Entre ellos están los proyectos de construcción de las carreteras Rurrenabaque-Riberalta (Amazonia), Villa Granados-Puente Taperas- La Palizada y Santa Cruz-Warnes (este) de doble vía.

Se incluyen además programas relativos a saneamiento y recursos hídricos, como Agua y Riego, el proyecto hidroeléctrico San José y el hidroeléctrico de energía renovable Misicuni, entre los más representativos.

En 2015, el PIB nominal fue de US$33.238 millones en Bolivia, frente a los US$9.574 millones en 2005, lo que significó un crecimiento superior a tres veces.

El PIB nominal es el valor de bienes y servicios producidos en un país para un determinado año.

A su vez, el analista económico y docente de la estatal Universidad Mayor de San Andrés (UMSA), Oscar Heredia, explicó a Xinhua que a pesar de ser la deuda externa más elevada en los últimos años, es baja respecto al PIB, que también ha aumentado de forma exponencial.

Dijo que la deuda externa respecto al PIB (18%) es baja, aunque "todo indica que este año no vamos tener superávit en comercio exterior y tampoco el sector fiscal".

"Entonces vamos a empezar a tener un gobierno que se endeuda y a largo plazo puede ser negativo", alertó el analista.

El investigador advirtió que los gobiernos no "piensan a largo plazo", por lo que la deuda crecerá en los próximos años, así que recomendó tener mejor control del endeudamiento, que debe ser más productivo.

La evolución histórica del indicador de solvencia -saldo de la deuda externa respecto al PIB-, muestra una tendencia decreciente, al pasar del 51,6% en 2005 al 17% en abril de 2016, según datos del Banco Central de Bolivia.