En el segundo trimestre del año la deuda neta del país tuvo un repunte tras alcanzar en el período enero-febrero el menor nivel en al menos 15 años, respecto al tamaño de la economía. Esta suba fue consecuencia de un aumento de la deuda bruta y una caída de las reservas internacionales.

Así, el mayor nivel de deuda respecto a los tres primeros meses del año ocurrió tanto en términos brutos como en términos netos. La deuda neta –que surge de descontar a las obligaciones del Estado los activos en moneda extranjera que tiene en su poder– se incrementó en el segundo cuarto del año representando el 22,2% del Producto Interno Bruto (PIB) anual y ascendió a US$ 12.444 millones, de acuerdo con los datos que divulgó ayer el Banco Central (BCU).

La suba significó un salto respecto al nivel previo (20,7% del PIB) cuando se encontró en el valor más bajo desde al menos 1999 –cuando comienza la serie comparable del BCU–. El nivel de deuda neta fue el mayor desde el primer trimestre del año pasado.

El aumento de la deuda neta fue producto tanto de un mayor endeudamiento en términos brutos como de una caída en las reservas. Mientras que en el período previo los activos de reservas representaron el 38,9% del tamaño de la economía, en el segundo trimestre tuvieron un leve retroceso de cuatro décimas de puntos porcentuales, a 38,5%.

Por otro lado, el endeudamiento bruto –total de las obligaciones que tiene el país– representó el 60,7% del PIB –por encima del registro de 59,6% del trimestre anterior–, aunque si se compara con igual lapso del año pasado, las obligaciones uruguayas se encontraron levemente por debajo, cuando se situó en 61% del PIB. De esta forma, la deuda bruta fue de US$ 34.032 en el período considerado.