La deuda pública externa de Honduras cerró el año pasado con un considerable incremento respecto a 2009.

El saldo pasó de US$2.460,8 a US$2.830,7 millones, según el Banco de Honduras (BCH), equivalente a un aumento de US$369,9 millones y 15% en términos porcentuales.

Este comportamiento se explica por los desembolsos de US$456,8 millones, compensados por pagos de capital de US$60,6 millones y por ajuste cambiario negativo de US$26,3 millones.

Desembolsos. El monto recibido durante 2010 fue superior en US$135,8 millones a lo reportado en 2009 (US$321 millones), gracias a la gestión del gobierno en materia económica y la suscripción del acuerdo con el FMI.

De los desembolsos recibidos, US$438,8 millones procedieron de organismos multilaterales, correspondiendo US$163,2 millones al Banco Centroamericano de Integración Económica (BCIE), US$161,9 millones al Banco Interamericano de Desarrollo (BID), US$111,4 millones de la Asociación Internacional de Fomento (AIF) del Banco Mundial, US$1,3 millones de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) y un millón del Fondo Nórdico de Desarrollo.

Además, los organismos bilaterales desembolsaron US$14,5 millones, recibiendo US$6,9 millones de Corea, US$2,4 millones de Alemania, US$1,8 millones de Kuwait, US$1,7 millones de China, US$900.000 dólares de España y US$800.000 en forma de capitalizaciones de Venezuela.

De parte de acreedores comerciales el monto desembolsado ascendió a US$3.5 millones, proveniente de Bélgica.

Pagos. A diciembre de 2010 se realizaron pagos de capital por un US$60,6 millones, cifra inferior en US$139,9 millones a lo reportado el año previo (US$200,5 millones, producto de los pagos de capital de la deuda externa de corto plazo, realizados a Petróleos de Venezuela, SA, PDVSA).

Las amortizaciones se efectuaron así: US$47,5 millones a organismos multilaterales, US$9,7 millones a bilaterales y US$3,4 millones a bancos e instituciones financieras internacionales.

Los costos financieros -incluye intereses y comisiones- fueron de US$46,6 millones, de los que US$36,2 millones se atribuyen a acreedores multilaterales, US$8,2 millones a bilaterales y US$2,2 millones a bancos e instituciones financieras internacionales.