De diciembre de 2012 a igual mes de 2014, el Saldo Histórico de los Requerimientos Financieros del Sector Público, definido como la versión más amplia de la deuda pública, ascendió a siete billones 446 mil 929 millones de pesos, lo que revela que durante los dos primeros años de la administración del presidente Enrique Peña Nieto se incrementó en un billón 556 mil 416.2 millones de pesos, cantidad que equivale a un crecimiento nominal de 26.4 por ciento, el más alto desde 2000, cuando inició el registro del indicador, según cifras de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público.

En términos monetarios, el incremento se explica por la autorización que dio el Congreso a una solicitud de Hacienda para ampliar el déficit fiscal en 0,4% del Producto Interno Bruto en 2013 y a 1.5 puntos en 2014, sin considerar la inversión de Pemex, con la cual ascendió hasta 3,5% del producto de ese año, para financiar con deuda una política contracíclica que consistió en un mayor gasto que, en teoría, apoyaría la instrumentación de las reformas estructurales e impulsaría el crecimiento económico.

Sin embargo, pese al mayor endeudamiento y al incremento en el gasto, el crecimiento económico alcanzado en 2013 fue de 1,4%.