La devaluación de la moneda cubana en 8% no tendría efecto sobre los convenios comerciales y estratégicos que tiene el gobierno de Raúl Castro con el venezolano de Hugo Chávez.

El intercambio de petróleo por bienes y servicios cubanos quedaría como hasta ahora, según fuentes conocedoras del tema.

"El ajuste cubano es como el que ha hecho Venezuela con el dólar, afecta sus políticas económicas internas, pero no el comercio internacional", explica una fuente que por sus condiciones de consultor no puede mencionar su nombre. "Es sumarle más dólares a los pesos cubanos que llegan desde el exterior", agregó esta fuente.

De hecho, este ajuste cambiario, beneficiará las remesas que reciben los familiares desde el exterior, y las exportaciones que realiza Cuba actualmente, lo que a su vez da muestra de las rectificaciones de política económica que está efectuando el Gobierno cubano.

La decisión se conoció este lunes 14 de marzo en horas de la mañana cuando el Banco Central cubano emitió un comunicado donde consideraba "oportuno devaluar en 8% la tasa de cambio del peso cubano convertible con relación al dólar estadounidense y demás monedas extranjeras, o sea, restablecer la paridad entre el peso convertible y el dólar estadounidense".

El comunicado subraya, no obstante, que en el cambio con billete en efectivo se mantendrá un impuesto de 10% "como compensación por los costos y riesgos que origina la manipulación del dólar como consecuencia del irracional e injusto embargo económico impuesto por el Gobierno de Estados Unidos a Cuba".

Desde octubre de 2004 en el país se usa el peso cubano (CUP), en el que la población recibe sus salarios y paga servicios básicos; y el CUC, resultado del canje de las divisas extranjeras que llegan en remesas familiares y otras vías.

La medida no afecta la tasa de cambio actual del peso cubano con relación al CUC en las Casas de Cambio, que se mantiene fijada en 24 pesos cubanos para la venta y de 25 para la compra.

Tampoco modifica la tasa de cambio oficial del CUP contra el CUC, utilizada en la contabilidad del sector estatal, que establece que un peso cubano es igual a un peso convertible, agregó el Banco Central de Cuba.

La devaluación del CUC, que favorecerá el turismo -segunda fuente de divisas después de la venta de servicios,-, es una de las medidas de mayor impacto del programa de reformas económicas de Raúl Castro.

"Esta decisión significa un paso discreto dirigido a propiciar una mejoría en el balance de divisas del país, pues constituye un estímulo a la actividad exportadora y al proceso de sustitución de importaciones", subrayó la nota.

Esto, unido a una mayor efectividad "de la planificación para la asignación de las divisas, más racionalidad en el manejo de la emisión monetaria y el incremento de la productividad", según el comunicado.