Buenos Aires. La depreciación de las monedas de América Latina frente al dólar plantea posibles escenarios ventajosos para la recuperación económica de la región, aunque algunos también tienden a resultar desfavorables, apuntó el economista argentino, Jorge Marchini.

El profesor titular de Economía de la Universidad de Buenos Aires (UBA) comentó, en entrevista con Xinhua, que "existe una nueva situación de balanza de pagos (deficitarias) en América Latina", la cual sumada al "cambio de la política financiera de Estados Unidos" ha golpeado a las monedas regionales.

"Si bien desde la caída de los precios de los 'commodities', en el año 2011, ha habido una leve recuperación, hay una situación de balanza de pagos corriente deficitaria que es muy fuerte en la región", explicó el también coordinador para América Latina del Observatorio Internacional de la Deuda.

"A eso se suma el aumento de las tasas de interés de la Reserva Federal (FED, por sus siglas en inglés) de Estados Unidos y el abandono de la política de créditos baratos, que además plantea una incógnita acerca del cambio de rumbo de la economía mundial", explicó Marchini.

Uno de los mayores déficits de cuenta corriente en la región lo registró Argentina con 5,3% de su Producto Interno Bruto (PIB) durante el primer trimestre de 2018, según el Instituto Nacional de Estadística y Censos de este país.

Uno de los mayores déficits de cuenta corriente en la región lo registró Argentina con 5,3% de su Producto Interno Bruto (PIB) durante el primer trimestre de 2018, según el Instituto Nacional de Estadística y Censos de este país.

El pasado 13 de junio, la FED anunció el aumento de 0,25 puntos porcentuales en la tasa de referencia de Estados Unidos para ubicarla al 2%, y no descartó dos nuevos incrementos en lo que resta de 2018.

De acuerdo con el economista, esta última medida tendiente a la reversión de flujos financieros y, por ende, a devaluar las monedas regionales, impacta en los precios relativos de las exportaciones "y da mayor posibilidad en cuanto al ajuste de la balanza de pagos" de las economías periféricas.

"En América Latina la devaluación cambia los precios relativos y da la posibilidad en cuanto al ajuste de la balanza de pagos. Hay una mayor competitividad en los precios de las exportaciones, y hay menores importaciones porque siendo el dólar más caro se genera menor posibilidad de acceso a compras en el exterior", dijo.

Pero añadió que "la gran pregunta es si este efecto es positivo para contraponerse a otro efectos negativos", ya que "la fuerte salida de capitales también afectaría las Balanzas de Pago", explicó.

Una segunda variable desfavorable, indicó Marchini, es un ambiente de mayor proteccionismo como al que viene apostando Estados Unidos y su posible traslado hacia la región.

Esto, a juicio del economista, "destruiría la dinámica del mercado para las importaciones", lo cual puede traducirse en que las condiciones no sean ventajosas para la recuperación económica.

"En tercer lugar está la cuestión de que existe un temor en la región sobre las devaluaciones competitivas, es decir, la posibilidad de que se genere una disputa entre las economías regionales para ver cuál devalúa más su moneda", agregó.

"Esto genera grados de incertidumbre para la inversión, retrasándolas o postergándolas, al igual que propicia un clima de inestabilidad", sostuvo el también vicepresidente de la Fundación para la Integración Latinoamericana.

En el caso de Argentina, uno de los países más golpeados por la suba del dólar, con una depreciación del peso del 37,4% en lo que va de año, esta devaluación es "muy peligrosa" por la gran demanda de dólares existente, y por el actual déficit fiscal, abundó el economista.

En ese sentido, pese a que la devaluación fortalece las exportaciones al haber mayores precios relativos, no implica de facto mayor actividad económica, añadió Marchini.