Las divergencias entre los 153 miembros de la Organización Mundial del Comercio en las negociaciones de la Ronda de Doha sobre la liberalización de los intercambios amenazan la conclusión de un acuerdo este año, advirtió el director de la OMC, Pascal Lamy.

Las "diferencias" en torno a la reducción de aranceles sobre los productos industriales, y en particular la lista de sectores cuyos mercados tendrían que abrir por completo ciertos países emergentes, "bloquean el proceso, y hacen pesar serias dudas sobre la conclusión de la Ronda este año", explicó Lamy.

A finales de enero, las principales economías del planeta se comprometieron de nuevo en Davos (Suiza) a hacer todo lo posible para cerrar de aquí a fin de 2011 las negociaciones que abrirían ampliamente los mercados mundiales, y que siguen sin dar fruto 10 años después de su inicio en Qatar.

Para llegar a ese acuerdo, los negociadores preveían presentar antes de esta semana textos sobre los principales asuntos en discusión (agricultura, productos industriales, servicios, etc.). Sin embargo, en los últimos meses han continuado las divergencias sobre la segunda parte del acuerdo, los productos industriales.

Concretamente, Washington, que cree haber hecho grandes concesiones en materia agrícola, desea que los países emergentes como China, India y Brasil abran más sus mercados a ciertos sectores industriales, entre ellos el químico y el electrónico.

Las potencias emergentes rechazan esa exigencia y defienden posición de países aún no desarrollados. Los 153 Estados miembros de la OMC se reunirán el 29 de abril para hacer un balance de la situación.