La presidenta de Brasil, Dilma Rousseff, acusó a la calificadora financiera Moody's de tener "falta de conocimiento" sobre la petrolera estatal Petrobras, a la cual le rebajó la nota de riesgo de sus títulos de deuda a niveles de los llamados bonos basura.

"Es falta de conocimiento sobre lo que está ocurriendo en Petrobras, no tengo dudas de que es (la petrolera) una empresa con gran capacidad para recuperarse de esto sin grandes consecuencias", afirmó Rousseff en la ciudad de Feira de Santana (Bahía, noreste) durante la entrega de 920 viviendas sociales.

Moody's rebajó este martes dos peldaños a Petrobras y calificó sus títulos como de "grado especulativo", como se les llama a los bonos basura, en medio de una investigación judicial que descubrió una escándalo de corrupción en la petrolera estatal de capital abierto.

Las acciones de Petrobras iniciaron la ronda de negocios en la bolsa de Sao Paulo con una caída superior al 7% y a media sesión encabezaban las pérdidas del mercado a vista del Ibovespa con un retroceso del 6,90% para las preferenciales y del 6,47% para las ordinarias, con derecho a voto.

En diálogo con periodistas en Feira de Santana, la presidenta manifestó que no prevé un riesgo de "contagio" a la nota soberana de Brasil luego de la rebaja de la calificación de Moody's.

"El Gobierno siempre intentará evitar ser rebajado, eso es absolutamente natural. Apenas lamentamos que no haya habido correspondencia por parte de la agencia, pero creo que esto está superado", explicó.

Moody's rebajó la nota de la estatal a Ba2, un nivel considerado especulativo.

La agencia es la primera de las tres grandes calificadoras de riesgo que sitúa a Petrobras en el nivel conocido popularmente como "bono basura", lo que puede llevar a muchos fondos de inversión conservadores a deshacerse de sus acciones de esta empresa.

La calificadora argumentó que su decisión "refleja una preocupación continuada" por las "potenciales" presiones a muy corto plazo que puede sufrir la petrolera en su liquidez, según un comunicado.

Asimismo, afirmó que no espera mejorías en la reducción del nivel de endeudamiento de la empresa en un medio plazo y también cuestionó que las investigaciones por el vasto caso de corrupción en la compañía pueden causar "distracciones" que pueden mermar sus esfuerzos para mejorar su nivel operacional.

Petrobras, la mayor empresa del país y responsable de cerca del 12% del producto interno bruto (PIB) brasileño, está en el centro de una investigación policial sobre una red de corrupción que, según se sospecha, opera desde la década de 1990 y desvió una suma aún no precisada, pero calculada en miles de millones de dólares.

La cúpula de Petrobras cayó a inicios de este mes luego de las repercusiones financieras y políticas del escándalo que investiga el juez Sergio Moro.

Por el caso están detenidos ejecutivos de empresas constructoras acusados de pagar sobornos y exdirectores de la petrolera, entre ellos Paulo Roberto Costa, quien ocupaba la dirección de Abastecimiento y confesó su participación en las corruptelas, convirtiéndose en el principal delator del proceso.