Brasilia. La presidenta brasileña, Dilma Rousseff, encabezó una ceremonia en la que se firmaron los contratos de concesión de dos importantes carreteras federales y en la que valoró la "confianza" que el país le inspira a la inversión privada.

"Brasil tiene el gran desafío de mejorar las infraestructuras" y para eso cuenta con la cooperación de la empresa privada, declaró la jefa de Estado en el acto, celebrado en el Palacio presidencial de Planalto.

La gestión de las carreteras fue licitada el año pasado en el marco del Programa de Inversión en Logística (PIL), presentado en agosto pasado y mediante el cual se prevé transferir a la iniciativa privada la operación de unos 7.500 kilómetros de vías federales

Rousseff admitió que "cuando este programa comenzó hubo mucha desconfianza", pero subrayó que a medida que avanzó el proceso de licitaciones hubo una "amplia participación de la empresa privada", la cual "demuestra que Brasil transmite una visión optimista" a los empresarios.

La presidenta subrayó que, a partir de ahora, las empresas que se han adjudicado la gestión y modernización de las carreteras deberán honrar los compromisos asumidos, pues "si una obra que debe demorar cinco años demora diez, aumentará también el coste previsto".

Rousseff también justificó el cobro de peajes en esas carreteras y aseguró que eso supondrá una "contribución" de los ciudadanos a la mejoría que requiere la red de carreteras nacionales, que adolece de serias deficiencias.

Los contratos firmados hoy se refieren a trechos de las carreteras federales BR-040 y BR-163 que fueron licitadas el año pasado.

El trecho de la BR-040 concedido une las ciudades de Brasilia y Juiz de Fora a través de 936,8 kilómetros y fue adjudicado al grupo brasileño Invepar, que tiene como socios a la constructora OAS y a los fondos de pensiones de las estatales Petrobras (Petros) y Banco do Brasil (Previ).

El contrato obliga a Invepar a duplicar el ancho de la carretera en 557,2 kilómetros en un plazo de cinco años y a invertir cerca de 7.920 millones de reales (unos 3.300 millones de dólares) en obras de ampliación, modernización, reparación y mantenimiento.

El trecho de la BR-163 otorgado atraviesa el estado de Mato Grosso do Sul, uno de los polos de producción agropecuaria del país, y se lo adjudicó el grupo brasileño CCR, que se ha comprometido con inversiones por unos 2.000 millones de reales (US$833,3 millones) en cinco años.