Bruselas. La presidenta de Brasil, Dilma Rousseff, dijo este lunes en Europa que es improbable que medidas fiscales demasiado restrictivas resuelvan la crisis de deuda de la zona euro.

La Unión Europea ha respondido a sus problemas fiscales con fuertes medidas de austeridad, lo que ha reducido el consumo y golpeado el crecimiento económico en varias de sus economías.

"En nuestro caso, medidas fiscales extremadamente restrictivas solo intensificaron el proceso de estancamiento y de pérdidas de oportunidades", declaró Rousseff a la prensa, en referencia a la crisis de deuda de la década de 1980 en Latinoamérica, al finalizar una reunión con su contraparte belga.

"Es difícil salir de la crisis sin aumentar el consumo y el crecimiento", afirmó.

Rousseff y un grupo de ministros brasileños se reunirán con líderes europeos el lunes en la noche y el martes para discutir respuestas a la crisis de deuda de la zona euro, además de proyectos comerciales, de energía e inversión conjuntos.

"Brasil hará todo lo necesario para disminuir cualquier impacto posible de la crisis en su economía doméstica", declaró.

Durante la reunión, no se discutió una propuesta de la Comisión Europea para aplicar un impuesto sobre transacciones financieras, como la negociación de bonos y acciones, dijo a la prensa el primer ministro Belga, Yves Leterme.