La Habana. Brasil puede dar una gran contribución para reanimar la frágil economía de Cuba, dijo este martes la presidenta Dilma Rousseff, al destacar los proyectos de cooperación que mantiene su gobierno con la isla, con los cuales, aseguró, "todo el mundo gana".

La visita de Rousseff, que llegó este lunes para un viaje de dos días a La Habana, se produce en momentos en que el gobierno comunista ha puesto en marcha más de 300 reformas para revitalizar el modelo económico de estilo soviético manteniendo la supervivencia del socialismo.

"Creo que la gran contribución que podemos dar en Cuba es ayudar a todo el proceso económico", dijo la mandataria brasileña a periodistas luego de colocar una ofrenda floral ante la estatua de José Martí, líder de la independencia cubana del siglo XIX.

"Es un tipo de cooperación en la que todo el mundo gana. Gana Brasil por hacer una cooperación (...) con un pueblo y una estructura excepcional, visiblemente competente, capaz en el área de la biotecnología, en el área de las ciencias médicas (...)", dijo.

La mandataria brasileña tenía previsto visitar además el puerto de Mariel, a unos 45 kilómetros al oeste de La Habana, para observar la marcha de la modernización de una terminal de contenedores que se construye con financiamiento de Brasil, calculado en unos US$800 millones.

"Nosotros participamos no sólo en construir el puerto, sino también para traer para acá una cooperación que considero estratégica para Brasil y para Cuba", afirmó.

Los trabajos en el puerto de Mariel son realizados por la empresa brasileña Odebrecht y deben concluir en enero del 2013, con obras que incluyen una "zona especial de desarrollo", con industrias para la exportación y para abastecer el mercado cubano.

Rousseff se reunirá con el mandatario Raúl Castro y en la tarde con el líder de la revolución Fidel Castro, alejado del poder desde el 2008 debido a una enfermedad.