Brasilia. El sector privado de Brasil debe aumentar su participación en las enormes inversiones planeadas en el país en los próximos años, dijo la candidata del partido gobernante para las elecciones presidenciales de octubre.

En una entrevista de dos páginas del diario Estado de Sao Paulo publicada el domingo, Dilma Rousseff dijo que el papel del gobierno debe ser "racionalizado", aunque continúe brindando garantías para grandes proyectos respaldados por el Estado.

"Los requerimientos de capital en el área de logística, energía y también de las compañías privadas son extremadamente altos (...) El (banco de desarrollo estatal) BNDES no tendrá capital para satisfacer toda esta demanda", dijo al diario Rousseff.

Rousseff ha sido cuidadosamente seleccionada por el presidente, Luiz Inacio Lula da Silva, para sucederlo cuando finalice su segundo mandato consecutivo este año. La constitución le impide buscar un tercer mandato.

La última encuesta publicada el viernes mostró que ella había ampliado su ventaja sobre su principal rival de la oposición, José Serra.

Rousseff dijo que el aumento del crédito gubernamental mediante el BNDES fue una respuesta a la crisis crediticia que surgió en 2008 y un medio para salvar a la economía de la severa baja que se produjo en otros sitios.

La crisis económica interrumpió el fuerte crecimiento de Brasil, hundiéndolo en una recesión que pronto mostró ser superficial y de corto plazo. Ha sido una de las pocas economías en empezar a elevar las tasas de interés desde la crisis, para evitar el recalentamiento.

El ministro de economía, Guido Mantega, espera un crecimiento de entre 6,5 y 7% en 2010.

Brasil tiene ambiciosos planes de inversión en infraestructura, incluyendo la represa hidroeléctrica Belo Monte en el norte del país, una compañía estatal de seguros y también grandes inversiones para explotar las enormes reservas de petróleo mar adentro descubiertas en 2007.

"Los bancos privados nacionales deben tener incentivos para aumentar su presencia. Son elementos fundamentales (...) Los fondos de pensión en general deben comprometerse, privados, públicos, parcialmente públicos, debemos construir nuestra propia maquinaria financiera, mediante los llamados fondos de infraestructura o emitiendo bonos", dijo.

Cómoda con moneda. El papel del Estado se ha expandido en forma significativa bajo el gobierno de Lula, particularmente en los últimos años. También ha buscado aumentar su control del sector del petróleo mientras se expande, pero la legislación requerida difícilmente sea aprobada antes que finalice el mandato de Lula el 31 de diciembre.

Rousseff dijo que espera que las tasas de interés, elevadas el mes pasado en 50 puntos básicos al 10,75%, empezarían eventualmente a caer si la proporción deuda a Producto Interno Bruto (PIB) continúa bajando. Dijo que estaba a favor de un banco central independiente.

La moneda del país, que ha continuado cerca de 1,8 reales por dólar, pese a una caída temporal cercana al 30% durante la peor parte de la crisis económica global, refleja su verdadero valor, dijo Rousseff.

Los exportadores del país dicen que la fortaleza de la moneda genera problemas para competir.

Rousseff dijo que evitaría una intervención mayor en la moneda del país si es elegida, y en cambio defendió una "agresiva política de financiación" para ayudar a las firmas brasileñas a competir globalmente.

"No me inclino a creer que todo esto pueda ser resuelto manipulando el tipo de cambio, algo que creo que es un enfoque un poco primitivo", dijo.

Cuando se le preguntó sobre un creciente déficit comercial pese a las enormes exportaciones de materias primas incluyendo mineral de hierro, petróleo y productos de agricultura como soja, café, azúcar y jugo de naranja, además de autos, dijo que no era motivo de preocupación.

"Las importaciones actuales son de productos intermedios, más bienes de capital, y esto equivale a aumentar la tasa de inversión. Si estuviéramos importando productos de consumo no durables, coincidiría (que es así)", dijo.