Brasilia. La presidenta de Brasil, Dilma Rousseff, dijo este lunes que está "inmensamente preocupada" por la inflación, que casi alcanza el tope del rango de la meta oficial para este año, y sostuvo que el gobierno actuará para impedir que los precios sigan subiendo.

"Estamos inmensamente preocupados respecto a la inflación y no existe una situación bajo la cual el gobierno baje su guardia cuando se trate de controlar la inflación", declaró Rousseff a la prensa en Brasilia.

Los precios han subido este año en Brasil debido a una economía local robusta y por una ola de inflación impulsada por las materias primas que ha causado preocupación entre las autoridades de mercados emergentes de todo el mundo.

La inflación de Brasil alcanzó un 6,44% en el año hasta mediados de abril, que es la cifra disponible más reciente.

El rango de la meta de inflación del Banco Central es de un 4,5%, con una tolerancia de más o menos dos puntos porcentuales.

El Comité de Política Monetaria (Copom) del Banco Central subió el miércoles la tasa de interés referencial, Selic, a un 12% desde un 11,75%, un alza menor a la que pronosticaba la mayoría de los economistas, en un esfuerzo por reducir el avance de los precios.