Naciones Unidas. Las naciones deben detener las guerras cambiarias mediante la adopción de sistemas de libre flotación de sus monedas, dijo el miércoles la presidenta de Brasil, Dilma Rousseff, agregando que su país no es invencible frente a la crisis global.

Por lo tanto, Brasil está tomando precauciones para reforzar la capacidad de resistir la crisis económica internacional, agregó durante su discurso de apertura de la Asamblea General de Naciones Unidas.

"Controles deben ser impuestos sobre la guerra cambiaria a través de la adopción de regímenes de tipo de cambio flotante", dijo Rousseff.

"Eso significa poner fin a la manipulación del tipo de cambio tanto por políticas monetarias excesivamente expansionistas como por la estratagema de los tipos de cambio fijos", explicó.