Brasilia. La Cámara baja del Congreso de Brasil aprobó este miércoles la propuesta del gobierno para una pequeña alza del salario mínimo, dando a la presidenta Dilma Rousseff su primera gran victoria legislativa.

La Cámara de Diputados aprobó un proyecto de ley del gobierno para aumentar el salario mínimo nacional a 545 reales (US$326), rechazando enmiendas apoyadas por líderes sindicales para un aumento mucho mayor.

Posiblemente el Senado aprobará el proyecto la próxima semana.

Un aumento mayor podría haber descarrilado la campaña de Rousseff por frenar el alto gasto público y controlar la inflación, que alcanzó un máximo de seis años cerca de un 6 por ciento el año pasado, mientras la economía continúa creciendo.

El gobierno anunció la semana pasada US$30.000 millones en recortes al presupuesto para el 2011.

En teoría, el gobierno tiene una cómoda mayoría en ambas cámaras del Congreso, pero debido a la poca lealtad partidista debe negociar y convencer a los miembros de su coalición, incluido su propio ministro del Trabajo.

El resultado en la Cámara de Diputados mostró la capacidad de Rousseff para reunir a su coalición, incluso en temas delicados para sus votantes.

Sin embargo, Rousseff arriesga su popularidad al presionar por medidas de austeridad, aunque analistas dicen que ella puede permitirse usar parte del capital político que ganó en la elección.

El predecesor de Rousseff, el ex líder sindicalista Luiz Inacio Lula da Silva, lideró al país entre 2002 y 2010, un período en el que el valor real del sueldo tuvo un aumento cercano al 60 por ciento, lo que ayudó a millones a salir de la pobreza y mantuvo la popularidad del presidente en máximos récord.

Líderes sindicales, que querían un aumento hasta al menos 580 reales desde los actuales 510 reales, habían acusado a Rousseff de utilizar la inflación como una excusa para continuar con su agenda de austeridad fiscal, la que dañará principalmente a los pobres y la clase trabajadora.

"La inflación no está siendo provocada por la demanda, viene desde afuera. Es por las materias primas y la especulación financiera", dijo Antonio Neto, presidente del mayor sindicato, el CGTB, al Congreso este martes frente al ministro de Hacienda Guido Mantega.

El sueldo mínimo se utiliza para calcular varios salarios estatales y beneficios, incluidas las pensiones de casi 19 millones de brasileños. Cada real adicional suma cerca de 300 millones de reales al gasto anual del Gobierno y estimula una economía que ya está tensada hasta el límite.

Bajo un acuerdo alcanzado por Lula y los sindicatos en el 2006, el aumento del sueldo mínimo se calcula sumando la inflación del año anterior al aumento del producto interno bruto de hace dos años. La Cámara de Diputados votó el miércoles en favor de ese acuerdo y lo extendió hasta el 2015.

Líderes sindicales querían que se hiciera una excepción este año debido a que la economía brasileña se estancó en el 2009 debido a la crisis financiera mundial, lo que significa que el Gobierno sólo tiene que elevar el sueldo respecto a la inflación.

Rousseff enfrentará un duro dilema el próximo año, cuando el aumento deba reflejar el fuerte crecimiento económico del año pasado de cerca de un 7,5%.