Brasilia. La presidenta de Brasil, Dilma Rousseff, sancionó este martes al presupuesto del Estado para este año, que prevé un gasto de 2,48 billones de reales (unos US$1,06 billones), de los cuales 26,3% será destinado a la refinanciación de la deuda pública.

Para cumplir los compromisos con la deuda pública, el presupuesto reservó 654.700 millones de reales (unos US$280.025 millones), según fue publicado este martes en el Diario Oficial de la Unión.

El texto, que había sido aprobado por el Congreso en diciembre, destina el presupuesto restante, 1,84 billones de reales (unos US$7.844 millones), entre la partida fiscal, la seguridad social y las empresas estatales.

La ley de presupuesto también fijó el salario mínimo mensual en 724 reales (US$309), lo que supone un aumento del 6,78%.

El salario mínimo, que incide en el presupuesto por razones de tributación y previsión social, entró en vigor en Brasil el pasado 1 de enero, después de que Rousseff aprobara el decreto el pasado diciembre.