El bloqueo a los observadores electorales para los próximos comicios en Nicaragua, por parte del gobierno de Daniel Ortega, ha comenzado a generar repercusiones económicas de parte de naciones cooperantes especialmente de Europa.

Dinamarca ya anunció que va a retirar la ayuda de US$$18 millones, que era parte del programa de Apoyo a la Democracia, Gobernabilidad y Acceso a la Justicia en Nicaragua.

Así lo confirmó el ministro de Cooperación danés, Søren Pind. El motivo para dicha medida se debe a que el presidente Daniel Ortega no permitirá observación durante las elecciones presidenciales del próximo 6 de noviembre.

De acuerdo con los planes establecidos por la cooperación danesa, los últimos desembolsos para los socios del programa que se tenían previstos para el 2012, se realizarán a finales de este año.

La cooperación danesa advirtió que seguirán observando junto con otros socios de la Unión Europea (UE) el desarrollo político en el país.

El funcionario dijo que la actitud del presidente Daniel Ortega es de total “insensibilidad ante los pobres”, al presionar a los cooperantes para que no brinden recursos a la sociedad civil.

Los más afectados con la decisión de retirar la cooperación danesa serán los integrantes de la sociedad civil, pues la ayuda de US$18 millones iba dirigida al sector privado, agricultores y municipios.