El fortalecimiento de la economía uruguaya, un sistema financiero más sólido, con regulaciones más estrictas tanto a nivel local como global y las crisis en el exterior alentaron a que el participación de depósitos de uruguayos fuera de fronteras sobre el total bancarizado haya llegado el año pasado a su punto más bajo desde 1999.

Las colocaciones de las empresas y familias uruguayas en bancos del exterior cayeron 1,4% el año pasado, al acumular ahorros por US$ 8.025 millones, tras el fuerte crecimiento que mostraron en 2013, cuando crecieron 13,1%, según los datos difundidos ayer por el Banco Internacional de Pagos (BIS, por sus siglas en inglés).

Eso significa que solo el 26,2% del ahorro doméstico depositado en bancos se encuentra en instituciones del exterior. El guarismo había sido de 25,4% en 1999 y llegó a estar por encima de 40% entre junio de 2002 y marzo de 2010.

El nivel mínimo en 15 años, se situó 27,4% por debajo del promedio histórico. La cifra surge como consecuencia de una disminución en el total de ahorros de privados fuera del país y un incremento de los ahorros en la plaza financiera local. De todas formas, el aumento de los depósitos totales viene perdiendo impulso por tercer año consecutivo, registrando la menor variación desde 2002.

La disminución en el exterior fue a contramano de lo ocurrido en plaza. Los ahorros locales de los uruguayos aumentaron 6% respecto al año anterior, lo que permitió que ganaran mayor participación en el total de colocaciones de 2014 con US$ 22.651 millones, de acuerdo a los datos del Banco Central (BCU).

El impulso local llevó a que en el global de colocaciones se registrara un aumento de 4% el año pasado, al desacelerar su ritmo de expansión por tercer año consecutivo tras el incremento de 10,3% en 2013 y de 10,9% en 2012.

El aumento fue el menor registrado desde 2002, cuando la crisis financiera del país llevó a que el total de ahorros de los uruguayos cayera 22,6%.

En relación con el Producto Interno Bruto (PIB), los depósitos en bancos del exterior disminuyeron levemente el año pasado, pasando de 14,3% en 2013 a 14,1%. En tanto, hubo una suba de más de dos puntos porcentuales del PIB en las colocaciones locales, que equivalieron a 39,8% de la actividad económica, tras el 37,6% del PIB en el año previo.

El incremento de los depósitos locales ocurrió por las colocaciones en dólares. Los ahorros en pesos uruguayos cayeron 4,1% –evaluados en dólares corrientes–, y ascendieron a US$ 5.993, en un período en el que el dólar se valorizó 13,4% en el promedio anual.

A su vez, el 80,5% de los depósitos en bancos locales y extranjeros se encontraban expresados en dólares, mientras que el año anterior 78,8% de las colocaciones estaban dolarizadas.

Los depósitos en el exterior disminuyeron en seis de los diez países de América del Sur en 2014. 

El mayor declive ocurrió en Paraguay, con una disminución de 23,8%, seguido por Chile, con una caída de 20,2% respecto al año anterior. En tanto, los depósitos privados venezolanos fuera de fronteras tuvieron el mayor incremento de la región (5,3%) y un lugar más abajo se ubicó Perú, con una suba de 2,4%.

La crisis bancaria de 2002 se hace evidente al recorrer la serie histórica del BIS. Mientras que en marzo de 2002 los depósitos de uruguayos en el exterior eran el 31,4% del total, tres meses más tarde pasaron a ser el 41,2%. Esa cifra llegó a su punto más alto en marzo de 2007, cuando fueron 45,8% del total.

La causas . Hay consenso entre los analistas consultados por El Observador sobre los motivos que llevaron a que los uruguayos recuperaran su confianza en las instituciones financieras locales. Una evolución de la economía positiva, confianza en la regulación estricta del Banco Central y la solidez y solvencia de los bancos locales.

Eso se enmarca además en una mayor regulación y control a nivel internacional de la evasión y combate a los paraísos fiscales.

La evolución de los depósitos la marcan algunos hechos puntuales. La crisis de 2002 incentivó la migración del ahorro de uruguayos, pero también, la del ahorro de agentes brasileños y argentinos en el país. Esto hizo que el mercado local se recompusiera casi únicamente con dinero de uruguayos.
Seis años más tarde, la crisis de 2008 en Estados Unidos trajo desconfianza hacia bancos que antes eran considerados los más sólidos del sistema a nivel global.

Juan José Varela, managing director de la financiera Puente, resume que el regreso de los depósitos de uruguayos a la plaza local se debió a los esfuerzos importantes que el país ha hecho enfocado a dar confianza al mercado, sumado a la situación de Uruguay de solidez económico-financiera. Mencionó además, que los proyectos de inversión –forestales y eólicos, entre otros–, llevaron a que los ahorristas uruguayos quieran tener dinero disponibles para invertir en proyectos de ese tipo.

Finalmente dijo que la regulación de la plaza internacional, para países como Suiza, Bahamas, Nassau y Panamá, ya no es lo que eran antes en cuanto a la facilidad de operar con ellos. “Es un combo de situaciones que genera que la plaza local se vea favorecida”, explicó el ejecutivo.

Por su parte, el director de PwC y gerente de Servicios Financieros, Diego Laborde, explicó que luego de la crisis se sustituyó al depositante de la región por la confianza del depositante local.

Mariano Sardáns, CEO de la gerenciadora de patrimonio FDI Internacional, señaló a El Observador que el sistema uruguayo “está sólido y una razón es que cada vez depende menos de los argentinos. Antes representaban el 30% de los depósitos en dólares y ahora no es nada, es un vuelto”.

El ejecutivo describió que el uruguayo es un sistema bancario que está super líquido, que de hecho tiene tanto depósito sin aplicación porque hay poco crédito tomado a través de bancos.

“Es un sistema bancario que en lugar de ganar plata a través del negocio tradicional del banco, gana más por lo transaccional. Eso hace que el sistema esté líquido. Por eso en Uruguay se gana tan poco por los depósitos”, explicó Sardáns.

A su juicio, esto determina que sea una “opción cara” para el ahorrista, aunque hoy esa es la tónica a nivel internacional. “Pero por el otro lado, es un sistema bancario muy fuerte”, destacó el experto.
En la misma línea que Varela, Sardáns explicó que tiene sentido pensar que muchos agentes “hayan repatriado su dinero”por los negocios que encontraron en los últimos años en Uruguay.

“Han vuelto por confianza, por tener el dinero más cerca, es gente que vivió la crisis de 2008 y puede haber regresado. El uruguayo –a diferencia del argentino– cree mucho en su gobierno, en sus bonos y en su sistema bancario”, aseguró Sardáns.

Uruguayos prefieren ahorrar en dólares
A pesar de que los agentes privados uruguayos vienen incrementando sus colocaciones en el país, se registra desde principios de 2010 una tendencia a la dolarización. Así, a fines del año pasado, el 73,5% del total de ahorros que se encontraban en cuentas en la moneda norteamericana, mientras que en 2013 el 70,7% de las colocaciones estaban dolarizadas. El 2010 cerró con el mínimo nivel de depósitos en dólares desde que hay registros disponibles, de 67,9%.