Quito. El dinero electrónico es un mecanismo de inclusión financiera que permitirá simplificar los pagos en moneda fraccionaria mediante el uso de la telefonía celular, indicó el presidente del directorio del Banco Central, Diego Martínez, durante una entrevista con el canal público Ecuador TV.

“El dinero electrónico representa únicamente la capacidad que un ciudadano tendrá para escoger como llevar su dinero y este es un instrumento que toma vigencia en el contexto del avance tecnológico. Precisamente estos sistemas aparecieron en países desarrollados”, explicó el funcionario.

Asimismo, recalcó que este sistema no sustituye a la dolarización, tampoco es una nueva moneda ni pretende convertirse en una forma de financiamiento para solventar “las necesidades de liquidez del gobierno o del gasto público”, como se ha mencionado en diversos medios de comunicación.

Martínez indicó que esta es una herramienta de inclusión porque permitirá vincular a 17 millones de usuarios telefónicos a un servicio de bajo costo para efectuar transacciones monetarias. Asimismo, explicó que en Ecuador un 40% de la población no tiene acceso a un sistema bancario formal.

Entre las ventajas de este proyecto, que tiene un costo de US$4M en infraestructura, están los bajos costos transaccionales que según Martínez serán menores que los que maneja la banca privada: entre 27 y 30 centavos por el cobro de un cheque y entre 50 centavos y un dólar por un retiro en cajero automático.

El principal del Banco Central también reiteró a la banca privada que no existen motivos para conmociones o preocupaciones injustificadas y refirió que –a su criterio- uno de los principales elementos que promueven las negativas se debe a que en otros países estos esquemas pertenecen a negocios exclusivos privados y no a un servicio público.

Además sostuvo que otro temor son las próximas leyes a aprobarse en donde se plantea un nuevo Código Monetario y Financiero para el país.

Martínez especificó que este será un servicio voluntario que entrará en vigencia entre octubre y diciembre del 2014 y la idea es que se utilice en farmacias, tiendas, gasolineras, y otros lugares donde se realizan compras cotidianas