El dólar se estabilizaba este miércoles, ya que los inversores se mostraban reacios a adoptar nuevas posiciones sobre la divisa antes del dato de inflación que se conocerá el jueves y será analizado en detalle por la Reserva Federal de Estados Unidos para decidir si sube las tasas de interés.

Ahora que la mayoría de las monedas está operando en rangos ajustados, la libra esterlina centra la atención, tras haber tocado antes un máximo de un año por encima de US$1,33 para luego volver a caer por debajo de su nivel después de un reporte que mostró que los salarios siguen todavía por debajo de la inflación.

Las cifras que mostraron un crecimiento de los precios al consumidor por encima del objetivo del 2 por ciento del Banco de Inglaterra lideraron el martes las expectativas de que el Banco de Inglaterra -que se reúne el jueves- no espere demasiado antes de subir las tasas de interés, aunque los datos salariales del miércoles enfriaron esas expectativas. La libra cedió hasta un 0,2 por ciento en la jornada, a 1,3254 dólares.

A las 1313 GMT, el dólar operaba estable frente a una cesta de destacadas monedas, cediendo un 0,04 por ciento para cotizar a 91,841 unidades, alrededor de un 1 por ciento por encima del mínimo de dos años y medio tocado la semana pasada.

La Fed se reunirá la semana próxima, pero no se espera que suba las tasas. Los mercados estiman que hay una posibilidad cercana al 40 por ciento de que haya otro alza de los tipos antes de fin de año, aunque un aumento de la inflación podría hacer cambiar estas apuestas.

"Todos están esperando los datos de inflación de mañana y a la Fed la próxima semana", dijo Esther Reichelt, estratega cambiaria de Commerzbank en Fráncfort. "Ahora es un momento de 'esperar y ver' para los inversores en dólares", comentó, agregando que el único factor adicional que podría generar un movimiento significativo sería una mayor escalada de la tensión en Corea del Norte.

La divisa estadounidense se desplomó hasta un mínimo de 10 meses de 107,320 yenes el viernes, cuando el huracán Irma amenazaba a Florida y los mercados financieros se preparaban para otro posible ensayo nuclear o de misiles norcoreano.

Desde entonces, la aversión al riesgo se ha reducido de forma significativa, provocando un incremento de los rendimientos de los bonos del Tesoro hasta máximos de dos semanas. El dólar cedía levemente, a 109,95 yenes, tras subir más temprano en la sesión a 110,295 yenes, su cota más elevada desde el 1 de septiembre.