Hong Kong. El dólar se apreciaba este martes por tercera jornada sucesiva, empujado por operadores que seguían recogiendo ganancias en otras monedas, mientras que la debilidad en los sectores de tecnología y materias primas limitaba las subidas en las bolsas asiáticas.

El dólar también encontró apoyo en los comentarios del secretario de Tesoro estadounidense, Timothy Geithner, que afirmó por primera vez desde febrero que el gobierno desea una moneda fuerte, dando una razón a operadores para recoger ganancias en otras monedas antes de la reunión de ministros de finanzas del G20.

Sin embargo, las autoridades monetarias siguen preocupadas porque las políticas de estímulo de la Fed mantendrían débil al dólar y aumentarían la presión alcista sobre otras monedas, especialmente las de mercados emergentes.

Eso significa que, pese a la posibilidad de que el dólar se aprecie aún más en los próximos días, las operaciones de venta de dólares para comprar acciones en mercados emergentes y materias primas aún están vigentes.

El euro se negociaba a US$1.3900, un descenso del 0,3% con respecto a las últimas operaciones de este lunes en Nueva York.

El índice dólar, que mide el desempeño de la divisa estadounidense contra otras seis monedas, subía un 0,53%, aunque no se alejaba demasiado del mínimo del 2010 tocado el viernes.

Los mercados bursátiles asiáticos reflejaron ánimos mezclados, con ganancias en Japón y Hong Kong y descensos en Corea del Sur y Taiwán, que cuentan con un fuerte componente tecnológico.

Las acciones tecnológicas estaban bajo presión luego de que Apple Inc reportó ventas decepcionantes de su tableta iPad.

Las acciones de Samsung Electronics, el mayor fabricante mundial de chips de memoria, cayeron un 1,3%, por encima del promedio en el mercado surcoreano.

El índice Nikkei de la bolsa de Tokio cerró con una subida del 0,4%, extendiendo su ganancia desde septiembre al 6,9%.

El índice MSCI de acciones asiáticas no japonesas retrocedía un 0,3%, con descensos en los sectores tecnológico y de materias primas que contrarrestaban las ganancias en compañías de servicios públicos y energía.

Con el dólar firme, el precio del oro sufría algunos recortes y se negociaba a US$1.366,30 la onza, bastante por debajo del máximo histórico registrado este jueves a US$1.387,10.

El oro se mantiene con una tendencia alcista, pero en el corto plazo podría sufrir una toma de ganancias que lo haría retroceder hasta US$1.361 la onza.

Los precios del petróleo también retrocedía ante la apreciación del dólar. El crudo estadounidense para noviembre perdía un 0,3%, a US$82,80 por barril.