Nueva York. El dólar se apreciaba este miércoles debido a que el mercado dejó de lado los temores a tensiones comerciales y se concentraba en un informe de inflación que superó las expectativas, con mayores posibilidades de que la Reserva Federal suba las tasas de interés otras dos veces este año.

China acusó a Estados Unidos de hostigamiento y advirtió que tomará represalias después de que el Gobierno del presidente Donald Trump intensificó su disputa comercial al amenazar con imponer aranceles de 10% sobre bienes chinos valorados en US$200.000 millones.

Algunos analistas restaron importancia a los anuncios. "El mercado está actualmente en modalidad 'muéstrame'", dijo Boris Schlossberg, director gerente de estrategia cambiaria de BK Asset Management, "y siente que los peores excesos en los aranceles podrían ser negociados".

Para Michael Diaz, jefe de mercado cambiario de XE, "la mayoría de los inversores está viendo a esta guerra comercial y pensando 'no va a suceder'".

El índice dólar, que mide a la divisa estadounidense contra una canasta de seis monedas rivales, se apreciaba un 0,54% a las 1839 GMT, a 94,66.

Los grandes perdedores eran el yuan chino negociado en el extranjero, que se depreció a un mínimo de 11 meses; y el dólar australiano, que llegó a perder un 1,2%.

Datos de inflación más altos de lo esperado impulsaron al dólar, excepto por una breve caída a mediodía por una escalada del euro. Los precios al productor de Estados Unidos subieron en junio por el avance de los costos de servicios y vehículos motorizados, lo que llevó al mayor incremento anual en seis años y medio.

El dólar se apreciaba frente al yen y cotizó a un máximo de 111,99 yenes, su nivel más alto desde el 10 de enero.

Después de un breve respiro tras noticias de que los integrantes del Banco Central Europeo podrían aumentar el ritmo de alzas de tasas, el euro volvió a depreciarse a cerca de mínimos de la sesión y cotizaba a 1,178 frente al dólar.