Londres. Si la crisis financiera de 2008 sirve de referencia, los mercados mundiales —que apenas han tenido tiempo de recuperarse del aumento del 9% en el dólar a mediados de marzo— pueden verse abocados a un nuevo avance dañino del billete verde.

En los 10 días posteriores al 9 de marzo, el dólar se disparó contra casi todas las demás monedas. Las tasas de financiación del mercado monetario se dispararon y las bolsas se hundieron, mientras los participantes del mercado desesperados por hacerse con dólares liquidaban sus inversiones.

Tal pico en el dólar es una mala noticia, ya que endurece rápidamente las condiciones financieras, exacerbando los mismos problemas que los líderes económicos se esfuerzan por evitar.

Desde el 23 de marzo, el repunte ha perdido fuerza, ya que la Reserva Federal redujo nuevamente las tasas de interés, inyectó billones de dólares en el sistema financiero y abrió líneas de canje con otros bancos centrales. Las tasas de "swaps" de divisas se han calmado y las acciones se han estabilizado.

¿Pero qué pasa si esto es solo una pausa en el ascenso del dólar en lugar de un cambio de rumbo?

A pesar de su retroceso, el dólar está cerca de su nivel más alto desde 2002 frente a las monedas de sus socios comerciales, lo que reaviva la especulación de la intervención del Tesoro para contenerlo. Pero las turbulencias actuales hacen que eso sea poco probable.

Ilan Solot, analista de Brown Brothers Harriman, que trabajó en la Fed en 2008 como operador de divisas, se encuentra entre los que prevén otro episodio de fortaleza.

"Los líderes económicos entienden bien el problema de la escasez de fondos de la crisis anterior y se han apresurado a resolverlo, pero esta crisis podría suponer una auténtica conmoción en la economía real", dijo.

Los banqueros centrales han repetido la estrategia de estímulos de 2008, pero "se trata de un choque de liquidez para la economía real, y no sabemos cuál será su evolución", añadió Solot.

Manual. Como muchos analistas, este experto sugiere analizar la crisis de 2008.

Durante todo 2007 y hasta bien entrado 2008, el índice dólar cayó de manera constante a medida que los fondos de inversión aumentaban sus posiciones cortas en la divisa pese a la creciente inquietud por las hipotecas de alto riesgo de Estados Unidos y la caída de Bear Sterns. Pero de marzo a noviembre de 2008, el dólar se disparó un 24% gracias a la demanda del extranjero.

Y, al igual que ha ocurrido recientemente, los tipos del mercado monetario se dispararon.

Después, se pusieron en marcha los recortes en los tipos de la Fed y el proyecto de ley de rescate bancario, por valor de US$700.000 millones. A medida que el atasco del mercado monetario se atenuaba, el dólar retrocedía y tocó suelo el 18 de diciembre de 2008.

Sin embargo, el respiro fue breve. La moneda volvió a despegar y subió otro 15% antes de alcanzar su punto máximo en marzo de 2009. Esto permitió que las acciones y los mercados emergentes tocaran fondo.

La incertidumbre esta vez es que las crisis gemelas de la demanda y la oferta causadas por el virus podrían durar indefinidamente a medida que se propaga la epidemia. Es probable que las empresas y los individuos que tratan de mantenerse a flote acaparen dólares en efectivo.

Un movimiento alcista ahora también encajaría con la llamada teoría de la "Sonrisa del dólar". Según esta propuesta del exanalista de Morgan Stanley Stephen Jen, el dólar se fortalece en tiempos difíciles, cuando los inversores se apresuran a buscar activos seguros y líquidos.

Posteriormente cae cuando el crecimiento de Estados Unidos flaquea, obligando a la Fed a recortar los tipos de interés —la parte central de la sonrisa—, antes de volver a subir cuando la economía del país lidera el rebote del crecimiento mundial.

Jen espera que la economía estadounidense se recupere totalmente a finales de año, mientras que Europa solo recuperará los niveles de PIB de finales de 2019 hacia finales del próximo año.

"Estábamos en la parte izquierda de la sonrisa del dólar, pero durante gran parte de la segunda mitad de 2020 y en 2021, creo que nos moveremos hacia la derecha de la sonrisa del dólar", añadió.

E incluso después de grandes recortes en los costos del crédito, los activos en dólares ofrecen mayores rendimientos: las letras del Tesoro a tres meses ofrecen un retorno superior en un 1 punto porcentual a las alemanas al mismo plazo.

A pesar de su retroceso, el dólar está cerca de su nivel más alto desde 2002 frente a las monedas de sus socios comerciales, lo que reaviva la especulación de la intervención del Tesoro para contenerlo. Pero las turbulencias actuales hacen que eso sea poco probable.

"La histórica racha alcista no ha terminado", dijo Goldman Sachs, que añadió que en caso de producirse una mayor caída en la renta variable, podría haber otro 3%-5% de alza en el índice del dólar desde los recientes máximos.