Singapur. El dólar retrocedía y el oro alcanzó este lunes un máximo histórico gracias a que los posibles movimientos de la Reserva Federal para incrementar el suministro de dinero pesaban sobre la moneda estadounidense e impulsaban a activos alternativos.

La incertidumbre sobre la recuperación económica global, alimentada por una débil confianza del consumidor en Estados Unidos, y un feriado en Japón mantenían a muchos inversores fuera del mercado, con el petróleo firme tras una caída la semana pasada y las acciones asiáticas con pequeñas ganancias.

"Esta semana continuará dominada por preocupaciones sobre más relajaciones de la Fed o estímulos en la reunión de la Reserva Federal, especialmente tras los decepcionantes datos de confianza del consumidor en Michigan difundidos el viernes", dijo el analista de mercado Michael Hewson, de CMC Markets.

Japón intervino vendiendo yenes por primera vez en seis años la semana pasada, interrumpiendo parcialmente un descenso del dólar que comenzó cuando los rumores de una mayor relajación monetaria -imprimiendo más dinero- por parte de la Fed revivieron el mes pasado.

"Si la Fed decide dar más pistas de que está por embarcarse en una relajación monetaria, el retroceso del dólar probablemente vaya a continuar", dijo John Kyriakopoulos, analista de monedas de National Australia Bank en Sidney.

La Fed no anunciaría nuevas medidas sobre política monetaria este martes, pero el comunicado tras la reunión será analizado en búsqueda de pistas sobre el debate acerca de si se necesitan más compras de activos a gran escala para respaldar la floja recuperación.

El índice MSCI de acciones asiáticas no japonesas subía un 0,41%, con la mayoría de los mercados bursátiles registrando ganancias modestas, aunque los índices de Hong Kong, Shanghái y Australia retrocedieron.

La bolsa de India era la de mejor desempeño, con un alza del 1,1% a máximos de 32 meses, por un aumento de la inversión de fondos extranjeros.

El dólar se negociaba este lunes a 85,70 yenes tras haberse movido el viernes en un rango de 85,57 y 85,92 yenes, cuando el riesgo de una nueva intervención de Tokio en el mercado cambiario alejó a los inversores.

El oro, que tiende a beneficiarse en un contexto de incertidumbre económica y es considerado por muchos inversores como un refugio seguro, alcanzó un récord a US$1.283,25 la onza, superando el anterior máximo registrado el viernes a US$1.282,75.

Los futuros del crudo estadounidense, que retrocedieron casi un 4% la semana pasada, no mostraban variantes a US$73,66 por barril, con muchos inversores esperando las declaraciones de la Fed sobre la economía de Estados Unidos.