Hong Kong.  El dólar se encaminaba este viernes a su cuarta semana con descensos, dando soporte al oro y a las acciones en mercados emergentes mientras refleja fuertes convicciones antes de los datos de empleo en Estados Unidos y polémicas reuniones internacionales sobre monedas.

Las apuestas contra el dólar han crecido significativamente desde septiembre por mayores expectativas de que la Reserva Federal imprimirá dinero para comprar deuda. Eso podría limitar el descenso si las cifras de empleo son más bajas que lo que los analistas pronosticaron en un sondeo de Reuters, que estimaron una lectura plana.

Sin embargo, si la Fed y quizás otros bancos centrales imitan al Banco de Japón y relajan sus políticas monetarias agresivamente, las ventas de dólares para comprar oro, acciones emergentes y bonos de largo plazo indudablemente se propagarán.

El índice Nikkei de la bolsa de Tokio cerró con un descenso del 1% tras tocar este jueves un máximo intradiario de dos meses.

La persistente firmeza del yen, incluso luego de que el BOJ sorprendió a los inversores con un recorte de tasas este martes, ha llevado a algunos a recortar su exposición en la bolsa japonesa.

El índice MSCI de acciones asiáticas no japonesas perdía un 0,61% tras cerrar este jueves a un máximo de 28 meses. Los descensos fueron generalizados en varios sectores, aunque las tecnológicas perdían un 1%.

El índice Hang Seng de Hong Kong subía un 0,32% y se acercaba a máximos de dos años, liderados por las acciones de desarrolladores inmobiliarios.

La caída del dólar ha sido una gran ayuda para las acciones de mercados emergentes, que han sido un imán para inversores extranjeros. En la semana hasta el 6 de octubre, los fondos de acciones en mercados emergentes absorbieron más de US$6.000 millones nuevos.

El interés de los inversores se ha focalizado en Latinoamérica y Asia.

En los mercados de divisas, el euro -que se ha beneficiado con la debilidad del dólar- se mantenía mayormente sin cambios a US$1,3930 luego de alcanzar el jueves un máximo de ocho meses a US$1,4030.

El rápido incremento de las apuestas por el euro significa que el piso para la caída del dólar tras los datos de empleo en Estados Unidos está bajo.

El dólar se negociaba a 82,35 yenes, por encima del mínimo de 15 años a 82,11 yenes que tocó este jueves.

Los precios del oro estaban estables, a US$1.332,75 la onza en el mercado spot. El metal precioso se negoció en un rango amplio este jueves, tocando un máximo histórico a 1.364,60 dólares pero luego cerrando la sesión a US$1.332,70.