Nueva York. El dólar subió el lunes frente al euro y el yen en un mercado de escaso volumen debido a un feriado, después de que los inversionistas apostaron a que el reciente declive del billete verde fue muy amplio y demasiado rápido.

Sin embargo, la sensación respecto al dólar seguía siendo negativa, ya que la Reserva Federal de Estados Unidos parece estar preparada para inyectar más efectivo a la economía después que un encuentro del fin de semana de los líderes de las finanzas internacionales no produjo prontas soluciones para calmar las tensiones en los mercados cambiarios.

Temprano en la sesión, el euro subió hasta los US$1,4012 en la plataforma electrónica EBS, pero el avance perdió fuerza al no lograr mantenerse por sobre el área de los US$1,40 por segunda vez desde que tocó un máximo de ocho meses y medio de US$1,4030 el jueves pasado.

"Claramente, los US$1,40 han sido un gran nivel de resistencia para la paridad euro/dólar. El mercado está buscando cualquier tipo de excusa para vender euros por el momento, y esto podría llevarlo de vuelta al nivel de US$1,39", dijo Boris Schlossberg, director de investigación cambiaria de GFT en Nueva York.

"Aunque los fundamentos son bastante bajistas para el dólar, el posicionamiento es alcista. En este punto, las posiciones van a importar más que los fundamentos en términos de dirección del mercado", añadió.

Los especuladores cambiarios aumentaron sus apuestas contra el dólar la semana pasada a US$30.000 millones, el mayor monto desde mediados del 2008. Las posiciones largas en euros subieron a 48.243 contratos, su mayor nivel desde octubre del 2009, según datos de la Commodity Futures Trading Commission.

El euro cayó hasta los us$1,3866 en la plataforma EBS, y posteriormente perdió un 0,4% a US$1,3887, muy por debajo de un máximo de la sesión de US$1,4012.

La paridad sigue por sobre su promedio móvil de 55 semanas, de alrededor de US$1,3590, lo que sugiere que "la tendencia al alza del mediano plazo sigue vigente", dijeron estrategas de Citigroup en un reporte.

El dólar cayó a un mínimo de 15 años de 81,37 yenes en las operaciones en Asia, pero se recuperó para cotizar con un alza del 0,2% a 82,02 yenes.

La poca liquidez en el mercado debido a feriados en Estados Unidos y Japón exacerbó el movimiento de los precios.

El riesgo de otra intervención para debilitar al yen parece haber crecido después de que el Banco de Japón lograra eludir las críticas por sus recientes ventas de yenes en los encuentros del fin de semana del G-7 y el FMI.

Operadores dijeron que el próximo foco del mercado estará en las minutas del encuentro de política monetaria de la Fed en septiembre, que se difundirán el martes, donde buscarán nuevas pistas sobre el pensamiento del banco central respecto a las medidas de estímulo monetario.

Para esta semana se espera una serie de discursos de autoridades del banco central estadounidense, entre ellos del presidente Ben Bernanke, que podrían dar nuevos indicios sobre su visión para la economía y la política monetaria.

"Las expectativas de mercado para un alivio monetario en noviembre son muy altas y muy fuertes", dijo Nick Bennenbroek, estratega cambiario de Wells Fargo. "Si Bernanke no hace algo para frenar estas expectativas del mercado sobre flexibilización cuantitativa, el dólar probablemente se mueva a la baja", agregó.

Tras el fracaso del FMI en alcanzar un acuerdo sobre el tema cambiario en su asamblea del fin de semana, los analistas creen que la Fed tiene luz verde para poner en marcha más estímulos a la economía el próximo mes, aunque los inversionistas siguen debatiendo el tamaño y alcance de la eventual medida.

El FMI recortó la semana pasada las expectativas sobre la economía de Estados Unidos, pero aún proyecta un crecimiento del 2,6% en 2010 y 2,3% en 2011, comparado con el 1,7% y 1,5% para los mismos periodos en la zona euro.

El dólar subió 0,2% frente a una canasta de monedas de referencia a 77,442, no lejos de un mínimo de nueve meses de 76,906 alcanzado el jueves.