El director gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI) Dominique Strauss-Kahn opinó este miércoles que lentamente se va a "pasar a un mundo más multimonetario" y estimó que si el pueblo chino avanzara hacia la democracia en forma similar al mundo árabe, "un cambio demasiado rápido podría ser muy desestabilizante para la economía global".

En su primera visita a Uruguay, en el marco de una gira regional que lo llevó por Panamá y terminará en Brasil, el director gerente del organismo participó este miércoles en la grabación del programa "Líderes del mañana pregúntenle al FMI" que sería transmitido anoche por televisión para abonados.

Economía global. Ante una pregunta de un estudiante universitario, Strauss-Kahn destacó que "cuanto más miedo tenía la gente de lo que podía pasar en la economía global, más buscaba un puerto seguro y después de todo el dólar seguía siendo la opción. Y el valor del dólar sigue siendo el mismo de antes".

Pero "creo que lentamente vamos a pasar a un mundo más multimonetario en el cual el euro, el yen o el renminbi (nombre oficial chino para el yuan) tengan un lugar cada vez más importante como monedas internacionales. Quizás haya también un lugar para la cuasi moneda del Fondo, pero eso también va a ser un movimiento muy lento", añadió, en declaraciones realizadas con traducción simultánea a la prensa.

Prolongado. Strauss-Kahn reiteró que la recuperación mundial está en curso, pero que "es frágil porque es muy despareja" y advirtió que un período prolongado de altos precios del petróleo, debido a la crisis política en los países árabes, podría tener un impacto en la recuperación.

"Todos están muy contentos porque se está recuperando la libertad, pero también tenemos que cuidar que esto no tenga un impacto en la economía", aseguró, estimando que "hay que seguir muy de cerca" lo que ocurre en Medio Oriente.

Democracia. Consultado sobre qué impacto podría tener que el pueblo chino decida avanzar hacia la democracia, en un camino similar al del mundo árabe, indicó que "depende del ritmo".

"Pienso que el desarrollo de la economía de mercado lleva a la democracia" pero "esto lleva su tiempo", dijo Strauss-Kahn.

Admitió no obstante que en el caso de China -la segunda economía más grande del mundo- "un cambio demasiado rápido podría ser muy desestabilizante para la economía global".

"Cuanto más suave sea el proceso mejor sería, pero estoy convencido de que (...) el camino a la democracia no puede ser detenido en ningún lugar", añadió.

El Fondo Monetario Internacional hace un seguimiento del desempeño de la economía global con mayor cuidado para predecir posibles crisis, como la ocurrida en 2008.