Washington. El mercado laboral estadounidense finalmente está atrayendo a algunos trabajadores frustrados, quienes estarían encontrando carteles de "se busca empleado" en bares, restaurantes y consultorios médicos.

El informe sobre la creación de empleos se ubicó mayormente dentro de lo esperado en marzo, cuando se abrieron 216.000 puestos de trabajo, principalmente en el sector servicios, y la tasa de desempleo cayó levemente a 8,8%.

Los detalles detrás de la cifra principal lucen sólidos, aunque no espectaculares. La baja en la tasa de desempleo reflejó una mejora en la contratación más que salida de trabajadores de la fuerza laboral. La tasa global de participación, una medida de cuántos estadounidenses están trabajando, subió ligeramente a un 58,5 por ciento.

Para el grupo de funcionarios de la Fed que han estado advirtiendo por un posible repunte de la inflación, las presiones salariales siguen sin ser un problema. Los ingresos promedio por hora trabajada se mantuvieron estables durante el mes y acumulan un alza de apenas un 1,7 por ciento en la comparación interanual, muy por debajo de los niveles previos a la recesión.

¿Dónde se crearon empleos? 

*La contratación en marzo se concentró en el sector servicios, donde el área de atención sanitaria representó casi un cuarto de la creación neta de empleos. Las tiendas de alimentación y bebidas abrieron 26.500 posiciones.

*Unos 28.800 trabajadores fueron contratados de manera temporal, siguiendo con una sólida racha de crecimiento del empleo. Los economistas generalmente miran este segmento como un indicador anticipado del futuro de la contratación formal.

*El sector público fue nuevamente un lastre. Los gobiernos locales cerraron 15.000 empleos, mayormente en educación, lo que refleja el delicado estado de las finanzas estatales.

*En marzo hubo 921.000 trabajadores frustrados que dejaron de buscar empleo, menos que los 1,02 millones de febrero.

Implicancias para la inflación.

* El promedio de horas trabajadas a la semana se mantuvo estable en 34,3 y las ganancias por hora se mantuvieron planas en US$22,87.

* No hay evidencias de que la reciente alza en los precios de los alimentos y la energía se esté trasladando hacia mayores demandas salariales, lo cual daría algo de alivio a aquellas autoridades preocupadas por la marcha de la inflación.

* Sin embargo, los trabajadores pierden poder adquisitivo si sus salarios no aumentan.

* Para la Fed, las cifras no apuntan a un alza inminente de la tasa de interés, pese a una ola reciente de comentarios de algunas de sus autoridades sugiriendo que podría haber un ajuste antes de lo esperado.