Los dos principales grupos financieros del país, Bancomer y Banamex, ven positivo el recorte al gasto público que anunció el gobierno federal para el 2015 por 124.000 millones de pesos (US$8.275 millones), y confían en que el impacto al crecimiento previsto para este año -que es superior a 3%- sea marginal.

No obstante, el área de Estudios Económicos de Scotiabank es menos optimista y vaticinó un impacto negativo de corto plazo en la actividad económica, la generación de empleo, el consumo y la inversión, lo que, incluso, pone en perspectiva una revisión a la baja en su expectativas de crecimiento del PIB para este año.

El anuncio de la dependencia incluye un recorte al gasto público para este año por 124.000 millones de pesos. De este monto, 72.000 millones (US$4.804 millones) serán en Petróleos Mexicanos y la Comisión Federal de Electricidad, al respecto, Scotiabank aclaró que, si bien los ajustes al gasto no contemplan explícitamente recortes de personal, la afectación que tendrá para los proveedores del gobierno y de Pemex y CFE, seguramente será en empleos en el sector privado

En tanto, BBVA Bancomer valoró la medida de Hacienda como positiva, ya que, dijo, contribuirá a reducir los riesgos fiscales para el 2015 y el 2016 y procurará así la estabilidad macroeconómica.

“A fin de mantener la estabilidad y solidez fiscal de mediano plazo es importante que se reduzcan los déficit públicos, tal y como lo ha anticipado Hacienda, en los siguientes años, de tal manera que la deuda pública deje de crecer a ritmos elevados”, refirió BBVA.

El análisis de BBVA Bancomer destacó que ante el moderado monto del recorte, su concentración en gasto corriente y el limitado efecto que ha tenido el gasto público sobre el crecimiento, éste tendría un impacto acotado en el crecimiento del PIB en el 2015, el cual podría ser compensado por la mejora observada en Estados Unidos: “La medida es positiva pues mitigará los efectos negativos que los precios bajos del petróleo pudiesen tener en el 2016”.

La institución detalló que la medida podría generar dos beneficios: la posibilidad de mantener los recursos disponibles en el Fondo Mexicano del Petróleo (51,000 millones de pesos a septiembre), los cuales servirían para salvaguardar las finanzas públicas de riesgos futuros, como sería una falta de recuperación del precio del petróleo en el 2016; y tener en el 2015 un menor déficit público que contribuiría a que la deuda pública modere ligeramente su ritmo de crecimiento en el año.

BBVA Bancomer reconoció, empero, que el impulso que se esperaba del gasto público para la actividad en el primer semestre pudiera verse comprometido: “En este sentido, se pueden encontrar algunas áreas en la Federación ‘obesas’ que podrían ser reducidas sin afectar significativamente su eficiencia, lo cual también sería deseable en un contexto de mayor escasez de recursos”.
Se consolida disciplina fiscal

Por su parte, Grupo Financiero Banamex destacó que la decisión del gobierno consolida la disciplina fiscal, la cual constituye un valioso activo de la economía.

“En el contexto de elevada incertidumbre, no sólo sobre los precios del petróleo, sino también sobre las condiciones financieras internacionales, mandar una señal de disciplina fiscal es especialmente valioso”, enfatizó.

Añadió que, de acuerdo con la SHCP, ello podría conducir a una mayor confianza en la inversión en México y a menores tasas de interés de mercado. “Esto, junto con un mayor impulso a las asociaciones público-privadas, compensaría el efecto del recorte y se generaría sólo un impacto marginal negativo sobre el crecimiento del PIB, por tanto no modifica el intervalo de su actual pronóstico para el 2015 de entre 3.2 y 4.2%”, mencionó Banamex, entidad que no modificó su pronóstico de crecimiento de 3.4 por ciento.