Buenos Aires. La actividad económica de Argentina creció un robusto 7,1% interanual en abril, dijo el gobierno, un dinamismo impulsado por los estímulos monetarios y fiscales en pleno año electoral, una sostenida demanda externa y el comercio de granos.

Analistas indicaron que esperan una expansión de la actividad de 6,9% interanual en promedio para abril.

El instituto estatal de las estadísticas Indec dijo hasta abril el Estimador Mensual de la Actividad Económica (EMAE) acumula una expansión de 9,1% respecto a igual período del 2010.

El organismo, cuyas estadísticas están ampliamente desacreditadas, revisó al alza los datos del EMAE de los meses anteriores.

El EMAE, un índice que anticipa el comportamiento trimestral del Producto Interno Bruto (PIB), creció 0,7% respecto a marzo, según datos oficiales desestacionalizados.

El analista Alberto Ramos, de Goldman Sachs, dijo que estima que el Producto Interno Bruto Real se expandirá 7,7% este año en medio de un elevado gasto público y tasas reales negativas, mientras el Gobierno mantiene fuertes estímulos de cara a las elecciones presidenciales de octubre.

"Dado el ciclo político (elecciones presidenciales en octubre), se espera que las autoridades continúen desestimando los temores sobre inflación en pos de una maximización del crecimiento", dijo Ramos.

La consultora Economía y Regiones destacó que la actividad de la construcción y el comercio son dos grandes motores del crecimiento actual.

"La venta en supermercados se expandió 5,7% en términos reales e interanuales", dijo la firma al destacar que una elevada inflación que según economistas será de al menos un 25% este año, no logra erosionar los gastos de las familias.

Sin embargo, la actividad económica de abril fue la menor en 14 meses, cuando marcó 6,4% en febrero del 2010.

La economista Milagros Gismondi, de la consultora Orlando Ferreres y Asociados, explicó que esa desaceleración se explica en que el sector agrícola, motor de la economía argentina, no está teniendo el fuerte impulso del año pasado cuando se recuperó de una mala cosecha debido a la sequía.

También atribuyó el menor ritmo de crecimiento de la actividad económica a cuellos de botellas en algunos sectores que se profundizarían en los próximos meses de invierno debido a problemas en la provisión de energía y a que el nivel de capacidad instalada de la industria está al límite.