La economía de Brasil creció solo 2,7% en el 2011, una cifra que representa un nuevo traspié en el primer año de gobierno de la presidenta Dilma Rousseff, aunque datos divulgados el martes apuntaron a una moderada aceleración en el crecimiento de este año.

El Producto Interno Bruto (PIB) de la mayor economía de América Latina se expandió 0,3% en el cuarto trimestre, en una recuperación un poco mejor que lo esperado desde una contracción revisada de 0,1% en el tercer trimestre, dijo la agencia oficial de estadísticas IBGE.

"El crecimiento de 0,3% en el último trimestre muestra que la economía ha repuntado respecto a los trimestres previos", dijo Rafael Bistafa, economista de Rosenberg & Associados.

El flojo crecimiento, bastante por debajo del robusto ritmo que llevaba el país y que lo había instalado como una estrella dentro de los mercados emergentes en la década pasada, reforzaría las razones para que el Banco Central haga rebajas más profundas de las tasas de interés.

Se espera que el banco rebaje las tasas en medio punto porcentual en su junta del miércoles, aunque algunos analistas apuestan a un recorte más agresivo de 75 puntos base tras las recientes señales de debilidad económica tanto a nivel local como externo. Los futuros de tasas de interés cayeron de manera generalizada tras los datos.

El PIB de Brasil se expandió 7,5% en el 2010, su mayor ritmo en más de dos décadas. Aunque la economía fue golpeada por factores externos como la crisis de la zona euro en el 2011, también fue afectada por dificultades internas como la mayor inflación en siete años y el alza de los costos para hacer negocios.

La mayoría de los analistas prevé que Brasil muestre una modesta recuperación en el 2012. El FMI y otros expertos independientes esperan una expansión del 3% este año, aunque Rousseff se ha comprometido a tomar medidas como incentivos tributarios a la industria como una manera de garantizar un mayor crecimiento de al menos 4%.