Brasilia. El presidente del Banco Central, Ilan Goldfajn, afirmó que Brasil está bien posicionado para resistir a choques en su economía y repitió el mensaje de que los intereses básicos sólo subirán si hay empeoramiento en el balance de riesgos y las expectativas de inflación.

En el marco de su participación en el Fondo Monetario Internacional (FMI) en Bali, Indonesia, Ilan destacó que el cuadro global sigue siendo desafiante para las economías emergentes, con riesgos asociados a la normalización monetaria en economías avanzadas e incertidumbres sobre el comercio global.

Pero consideró que el país está preparado para lidiar con eventuales choques, citando un sólido balance de pagos, un régimen de cambio flotante, un nivel adecuado de reservas, una inflación a niveles bajos y expectativas de inflación bien ancladas.

Ilan también llamó la atención sobre el hecho de que la parte de los inversores extranjeros en la deuda de bienes raíces interna respondía por cerca del 12% del total, por debajo del promedio del 22,7% de las economías emergentes en el G20, según el FMI.

Según Ilan, este sería otro colchón de la economía brasileña, sumándose a las reservas internacionales, que en el caso brasileño superan los US$380.000 millones, cerca del 20% del Producto Interior Bruto (PIB).

En relación a la política monetaria, el presidente del BC reiteró que los intereses básicos sólo subirán y de modo gradual si hay empeoramiento en el cuadro que sigue evaluando.

En relación a la política monetaria, el presidente del BC reiteró que los intereses básicos sólo subirán y de modo gradual si hay empeoramiento en el cuadro que sigue evaluando.

"Las condiciones económicas todavía prescriben la adopción de una política monetaria estimulativa, con una tasa de interés por debajo del nivel estructural", dijo.

"El estímulo comenzará a ser removido gradualmente si el escenario para la inflación en el horizonte relevante para la conducción de la política monetaria y / o el balance de riesgos empeoran", agregó.

El mensaje es el mismo desde mediados de septiembre, cuando el BC mantuvo a Selic en la mínima histórica del 6,5%, teniendo como telón de fondo un balance de riesgos asimétrico, con riesgos altistas para la inflación que se habían elevado.

Reacción a las incertidumbres electorales, el dólar venía entonces mostrando fuerte alta, llegando a coquetear con el nivel de 4,20 reales. De aquí para allá, sin embargo, la moneda norteamericana cayó, envasada por las expectativas del mercado en cuanto a la victoria de Jair Bolsonaro (PSL) en la carrera al Palacio del Planalto.

Después de que otras candidaturas de centro y de derecha no ganaron en la disputa, el capitán de la reserva pasó a ser visto como el candidato reformista, con una agenda de austeridad fiscal, privatizaciones y reformas. En las últimas cuatro semanas, el dólar acumula una caída del 9,31%, cerrando esta sesión a 3,7788 reales en la venta.

En sus apuntes, Ilan afirmó que el "decisivo paso de reformar el sistema previsional todavía necesita ser tomado". También afirmó que el escenario financiero más adverso en el mundo refuerza la necesidad de que el país prosiga en el camino de reformas y ajustes para garantizar la sostenibilidad fiscal y el crecimiento.

Sobre la inflación, Ilan evaluó que el avance de precios en la economía sigue bien comportado y que las expectativas de inflación continúan cercanas a las metas establecidas por el gobierno.

De acuerdo con la encuesta más reciente, realizada por el BC junto a un centenar de economistas, las proyecciones siguen siendo que Selic terminará este año al 6,5% y 2019 a 8%.