Río de Janeiro. La economía brasileña se retrajo en mayo un 0,18% frente a abril, su peor desempeño este año, según un índice divulgado hoy por el Banco Central que es considerado como una previa del producto interior bruto (PIB).

El llamado Índice de Actividad Económica (IBC-Br), que el Banco Central utiliza para intentar anticipar el comportamiento del PIB, registró en mayo su segunda retracción este año, tras haber caído un 0,09% en febrero y luego de dos meses consecutivos de bajo crecimiento: 0,12% en abril y 0,05% en marzo.

El retroceso de la actividad económica en mayo fue el mayor para un mes desde el registrado en diciembre pasado (-1,37%).

De acuerdo con los datos del indicador previo divulgados hoy por el Banco Central, la economía se retrajo un 0,17% en mayo en comparación con el mismo mes del año pasado, aunque sin tener en cuenta las variables estacionales.

El crecimiento acumulado en los cinco primeros meses del año se ubicó en el 0,58% frente al mismo período de 2013 y el acumulado en los últimos doce meses hasta mayo se limitó al 1,93%.

Los datos confirman la tendencia a desaceleración de la economía brasileña señalada hasta ahora por todos los indicadores económicos, principalmente por los relativos a la producción industrial, sector que vive una acentuada crisis.

Igualmente refuerzan el pesimismo de los economistas de los bancos privados, que han reduciendo su previsión para el crecimiento de la economía brasileña por siete semanas consecutivas y la ubicaron la semana pasada en el 1,05%.

El Gobierno, más optimista, espera una expansión económica de cerca del 2%, en tanto que el Banco Central redujo recientemente su proyección al 1,60%.

Todas las proyecciones permiten prever para este año una desaceleración económica tras la ligera recuperación de 2013. Luego de haber registrado una expansión del 7,5% en 2010, el crecimiento de la economía brasileña fue del 2,7% en 2011, de sólo el 1% en 2012 y del 2,3% en 2013.