La economía brasileña se contrajo un 0,15% el año pasado frente a 2013, su peor resultado desde 2009, según un índice divulgado hoy por el Banco Central y que se considera previo al del Producto Interior Bruto (PIB).

El llamado Índice de Actividad Económica (IBC-Br), que el Banco Central utiliza para intentar anticipar el comportamiento del PIB, mostró que la economía brasileña puede registrar en 2014 su primera retracción desde 2009, cuando la economía se contrajo un 0,33%.

El indicador del organismo emisor dejó claro que, tras haberse recuperado ligeramente en el tercer trimestre, la economía brasileña retrocedió en los últimos tres meses, lo que terminó perjudicando el resultado de todo el año.

Según el IBC-Br, la economía retrocedió un 0,159% en el último trimestre del año pasado frente al tercero, y en diciembre, para cuando se esperaba una recuperación ayudada por las ventas de navidad, la actividad se contrajo un 0,55% en comparación con noviembre, su peor resultado en seis meses.

Pese a la retracción el año pasado medida por el indicador del Banco Central, los economistas del mercado calculan que la economía pudo haber crecido un 0,07 % en 2014, pero el resultado tan sólo se conocerá a finales de marzo, cuando el Gobierno divulgará el resultado oficial del PIB.

El Gobierno, en su última proyección, esperaba para 2014 un crecimiento del 0,50%.

Pero los datos divulgados hasta ahora demuestran que la economía brasileña registró el año pasado uno de sus peores resultados en un lustro.

Las ventas del comercio, que en los últimos años impulsaron la economía gracias al crecimiento del consumo, tan sólo crecieron un 2,2% en 2014, su peor desempeño desde 2003, según las estadísticas oficiales divulgadas ayer por el Gobierno.

La industria, por su parte, sufrió en 2014 su mayor contracción en varios años.

De confirmarse el pronóstico del Banco Central, el crecimiento económico de la mayor economía de América Latina en 2014 fue el menor desde 2009 y frenó la recuperación experimentada en 2013. Tras haber registrado una expansión de sólo el 1% en 2012, la economía se recuperó en 2013 y creció un 2,30%.

Lo peor es que los economistas del mercado financiero ya prevén que la economía brasileña se estancará en 2015, con un crecimiento del 0%.