Santiago. La economía chilena creció un 1,7% en abril, una cifra bajo lo esperado, luego de un débil desempeño de la demanda interna y ante los efectos de inusuales temporales en el norte del país, una lectura que aviva el temor a un acotado dinamismo de la actividad para el resto del año.

El Indicador Mensual de Actividad Económica (Imacec) del cuarto mes, difundido el viernes por el Banco Central de Chile, fue menor a la expansión del 2,2% que proyectaba el mercado en un sondeo de Reuters.

"En el resultado incidió, principalmente, el mayor valor agregado de los servicios, efecto que fue en parte compensado por la caída del comercio mayorista", dijo en un comunicado el organismo.

Abril contó con la misma cantidad de días hábiles que igual mes del año pasado.

El indicador desestacionalizado del Imacec de abril no registró variación en comparación a marzo.

El débil ritmo de expansión fue anticipado esta semana por el Banco Central en un informe en el que rebajó las proyecciones de crecimiento para este año y advirtió sobre el efecto que podría tener la persistente caída de los índices de confianza en la recuperación de la actividad y la demanda.

Con el resultado del cuarto mes, el Imacec acumuló una expansión interanual del 2,3% entre enero y abril.

Para este año, el Banco Central ha pronosticado una expansión de la economía de entre 2,25 y 3,25%, luego de que creciera un 1,9% en el 2014, su menor registro en cinco años.

El débil Imacec de abril golpeó al mercado cambiario, dijeron operadores, con una caída del peso chileno del 0,6% frente al dólar en las primeras operaciones de la jornada.

"Ante este escenario, se mantiene la presión bajista sobre el peso chileno, dado que disminuyen las probabilidades a que el Banco Central aplique una política monetaria más restrictiva en el corto plazo dado los niveles actuales de crecimiento económico", dijo un informe de CapitalFX.

El presidente del Banco Central, Rodrigo Vergara, admitió esta semana que se podría aplazar el retiro gradual del estímulo monetario hacia los primeros meses del 2016, aunque también dejó en claro que prácticamente no había margen para nuevos recortes.

El Banco Central completó en octubre pasado un recorte de 200 puntos básicos en la tasa clave para estimular la economía y desde ese mes a la fecha ha dejado estable el tipo rector en 3,0%.