La economía chilena creció un 2,7% interanual en junio, una cifra mejor a lo esperado, pero que se enmarca en un escenario de debilidad de la actividad interna y afianza el mantenimiento de una política monetaria expansiva para apuntalar la inversión.

El resultado, difundido el miércoles por el Banco Central, fue superior al 2,3% que esperaba el mercado para el Indicador Mensual de Actividad Económica (Imacec) en un sondeo de Reuters.

"En el resultado incidió, principalmente, el incremento de la industria manufacturera y de la actividad minera", dijo un comunicado del Banco Central.

Con la cifra de junio, el Imacec acumuló una expansión del 2,1% en los primeros seis meses de este año y del 1,7% en el segundo trimestre.

En el primer trimestre, la economía chilena acumuló una expansión del 2,4%.

Si bien el cálculo de junio implica una recuperación tras la expansión del 0,8% en mayo -su menor ritmo en lo que va del año-, analistas estiman que el efecto sería puntual y la visión para el ejercicio completo apunta a un crecimiento modesto.

El Imacec desestacionalizado en junio anotó un alza del 1,1%.

Para contrarrestar la debilidad en la actividad, el Banco Central ha mantenido una política monetaria expansiva, pese a una alta inflación anual.

El Gobierno, en tanto, ha impulsado un fuerte gasto fiscal, aunque ha estimado que no podría seguir con este ritmo de expansión el próximo año por los menores ingresos ante la caída en el precio del cobre, principal envío del país.