Santiago. El Banco Central de Chile recortó este miércoles su rango de proyección de crecimiento de la economía para 2019, pese a un repunte de la inversión y con una inflación que tardaría en volver a la meta, lo que requerirá un mayor estímulo monetario.

En el Informe de Política Monetaria (IPoM), el organismo ajustó su cálculo para el Producto Interno Bruto (PIB) a un alza de entre 2,25-2,75% en 2019, desde el previo 2,75-3,5%.

El año pasado, la economía se expandió un 4%.

Las autoridades esperaban un repunte de la actividad en la segunda mitad del año y pronosticaban una expansión del PIB en torno al 3%.

"El Consejo estima que el escenario de proyecciones para la actividad está sesgado a la baja y para inflación está equilibrado", dijo la entidad en el informe.

En su presentación, el instituto emisor proyectó una inflación del 2,7% para este año, desde el cálculo anterior del 2,8%.

"El Consejo estima que el escenario de proyecciones para la actividad está sesgado a la baja y para inflación está equilibrado", dijo la entidad en el informe.

"La mantención del dinamismo de la inversión y la expectativa de mayores tasas de crecimiento en el segundo semestre, no serán suficientes para revertir la ampliación de la brecha de actividad que ya se produjo en la primera mitad del año", agregó.

Este martes, el instituto emisor recortó la tasa de interés referencial en 50 puntos base al 2,0%, como esperaba el mercado.

El organismo aseguró que el efecto del mayor impulso monetario se manifestará especialmente en 2020.

El documento también destacó que la demanda interna crecerá un 2,4%, impulsada por la inversión y el consumo, con alzas de 4,0 y 2,7%, respectivamente.

En tanto, el precio del cobre, principal exportación chilena, promediaría US$2,7 por libra este año.