Pekín. China mantendrá una política monetaria flexible y preventiva para apoyar una actividad económica que aún enfrenta una presión relativamente grande, dijo el gobernador del banco central de ese país, Zhou Xiaochuan.

Mantener el crecimiento y continuar con las reformas financieras es crucial para que el país enfrente los vientos en contra provenientes desde el extranjero por la crisis financiera, dijo el jefe del Banco Popular de China en un artículo publicado en el último número de la revista China Finance, divulgada por el Banco Central.

"El ambiente externo para el crecimiento económico de nuestro país es muy sombrío", dijo Zhou.

"El impacto de la crisis financiera internacional no ha cesado ​​y (...) la presión sobre la economía nacional se mantiene relativamente grande", agregó.

Dadas las complicadas circunstancias, Zhou dijo que el banco central chino tratará de crear políticas más eficaces y proporcionar al mismo tiempo estabilidad.

"Mientras mantiene continuidad y estabilidad en la políticas monetarias, el banco hará políticas monetarias más preventivas, dirigidas y efectivas", escribió.

El crecimiento económico de China cayó a su nivel más bajo en más de tres años en el segundo trimestre, debido a que las exportaciones se desaceleraron y la demanda interna tuvo dificultades para compensar la debilidad del comercio exterior.

Analistas consultados por Reuters esperan que el crecimiento de todo el año sea el más débil desde 1999, al situarse en el 7,7%.

El banco central respondió al clima de menor crecimiento mediante la reducción de las tasas de interés en dos ocasiones, y lanzó un estimado de 1,2 billones de yuanes (US$190.000 millones) para nuevos préstamos.